El destino de los recursos del impuesto a los combustibles volvió al centro del debate luego de que un informe del Instituto Argentina Grande revelara que el Gobierno nacional acumuló $1,35 billones correspondientes al porcentaje del tributo destinado históricamente al mantenimiento de rutas, pero no ejecutó esos fondos para obras viales.
Herrera: «Las rutas están pagando la factura del superávit»
Durante una entrevista en LV18, el investigador y coordinador del Área de Economía del Instituto Argentina Grande, Hernán Herrera, aseguró que «de ese impuesto propiamente dicho hay 1,4 billones de pesos que fueron al superávit y no fueron a las rutas. Las rutas están pagando la factura de esto».
Según explicó, el dinero hubiera alcanzado para realizar el mantenimiento anual de 9.148 kilómetros de la red vial nacional, casi un cuarto de toda la red pavimentada del país.
El costo de no invertir hoy
Herrera advirtió además que la falta de mantenimiento terminará siendo mucho más costosa para el Estado.
«Por cada peso que no invertís en mantener, después tenés que gastar entre cuatro y catorce pesos para recuperar una ruta deteriorada», afirmó.
Los datos del informe coinciden con distintos relevamientos que indican que el 70% de las rutas nacionales presenta un estado regular o malo, afectando la seguridad vial y elevando los costos logísticos para sectores estratégicos como la agroindustria y Vaca Muerta.

San Rafael, la Ruta 143 y el reclamo por las obras
Durante la entrevista, los conductores de LV18 plantearon el caso de la Ruta Nacional 143, donde actualmente interviene la Provincia de Mendoza utilizando recursos provenientes del resarcimiento por la Promoción Industrial.
En ese contexto, Herrera sostuvo que varias provincias están asumiendo obras que corresponden a la Nación y cuestionó que, en algunos casos, el Gobierno nacional tampoco permita que las administraciones provinciales ejecuten proyectos nacionales.
Una discusión que trasciende la obra pública
Para Herrera, el superávit fiscal «es artificial» cuando se sostiene dejando de ejecutar partidas con destino específico.
«El superávit permanente es sinónimo de ajuste permanente y la sociedad no puede sostener indefinidamente ese esquema», afirmó.
Mientras el Gobierno proyecta avanzar con un sistema de concesiones privadas y peajes para distintos corredores viales, especialistas advierten que el deterioro acumulado podría multiplicar los costos futuros de reconstrucción y profundizar los problemas de conectividad en todo el país.





