La categoría motos del Rally Dakar tuvo este viernes una etapa intensa y determinante. Luciano Benavides (Red Bull KTM Factory Racing) no pudo sostener el liderazgo conseguido el jueves y vio cómo se complicaban sus chances de lograr su primer triunfo en la competencia. El estadounidense Ricky Brabec (Monster Energy Honda) se impuso en la duodécima y penúltima etapa y recuperó la cima de la clasificación general, quedando a un paso de la consagración en Arabia Saudita.
El recorrido de 311 kilómetros entre Al-Henakiyah y Yanbu fue escenario de una pulseada estratégica. Brabec, que había comenzado la jornada a 23 segundos del argentino, apostó a una táctica precisa: dejó que Benavides abriera pista y aceleró en el momento oportuno para marcar diferencias.
Con un tiempo de 3h19m01s, el piloto de Honda logró sacar una ventaja de 3m20s en la general cuando resta únicamente la última especial, de 105 kilómetros cronometrados. Así, quedó muy bien posicionado para sumar su tercer Dakar en motos, luego de los títulos obtenidos en 2020 y 2024.
El triunfo también le permitió a Brabec alcanzar su 13ª victoria de etapa en el Dakar, igualando al francés Serge Bacou y al español Nani Roma. Además, significó la 120ª victoria de Honda en la prueba, que se afirma como la tercera marca más exitosa, detrás de KTM y Yamaha.
Más atrás, el español Tosha Schareina (Honda) volvió a mostrarse consistente y finalizó tercero en la etapa, a 12m58s del ganador, resultado que prácticamente le asegura el tercer puesto en la general. Adrien Van Beveren fue cuarto a 13m07s, mientras que Michael Docherty completó los cinco primeros a 17m11s.
Una definición abierta hasta el final
El Dakar se definirá este sábado con una etapa corta de 105 kilómetros. Brabec aparece como el gran favorito, ya que partirá en una posición que le permitirá sumar bonificaciones, por lo que Benavides necesitará una actuación sobresaliente para revertir la diferencia en el tramo final.
Tras arribar a Yanbu, el piloto argentino analizó las dificultades de la etapa y dejó abierta la puerta a la ilusión. “No era una especial fácil para abrir y perdí algo de tiempo, pero intenté hacerlo de la mejor manera. Había polvo, piedras y dunas blandas, así que la navegación fue complicada”, explicó.
“Los que salieron detrás ya tenían el camino marcado. De todos modos, no pierdo la esperanza para la etapa de mañana”, cerró Benavides.





