En diálogo con radio LV18, Héctor “Cacho” Montedo, instructor en Primeros Auxilios de la Cruz Roja y líder de equipo USAR, brindó una serie de recomendaciones fundamentales para prevenir accidentes en zonas de montaña y espejos de agua del departamento, especialmente durante la temporada de verano, cuando aumenta la afluencia de visitantes.
Montedo remarcó la importancia de reforzar la señalización en sectores turísticos, como el ingreso a Valle Grande. En ese sentido, sostuvo que sería clave instalar carteles visibles que adviertan sobre los riesgos reales del entorno. “Hay lugares donde a un metro de la orilla hay hasta veinte metros de profundidad y eso no está informado. Frente a esa desinformación, el peligro es enorme”, explicó.

Consultado sobre qué hacer ante una situación de desorientación en la montaña, Cacho fue claro: no avanzar sin rumbo. “Si nos perdemos o nos desorientamos, lo primero es mantener la calma. Si hay señal, comunicarse al 911 y dar referencias del lugar. Y si no, volver sobre nuestros propios pasos. Buscar atajos o una salida rápida puede empeorar la situación”, advirtió. También recomendó tener en cuenta los horarios, ya que el cansancio y la falta de luz pueden agravar cualquier inconveniente.
En cuanto a los espacios acuáticos, Montedo fue enfático con un mensaje central: nunca dejar a un menor sin la supervisión directa de un adulto. “En ríos, lagos o piletas, la presencia responsable de un adulto es clave para evitar tragedias”, subrayó.

Respecto al riesgo de incendios, el instructor destacó que, si bien en la montaña sanrafaelina existe una mayor conciencia, el cuidado debe ser permanente. “El fuego es un peligro latente. En nuestra zona no hemos tenido grandes problemas, pero nunca falta el descuido. Hay que seguir trabajando en la prevención”, señaló, recordando además la labor constante que realizan desde la Cruz Roja en tareas de asistencia, rescate y ayuda humanitaria.
Finalmente, Montedo reafirmó el compromiso de la institución: “Estamos los 365 días del año disponibles para ayudar y salir al terreno cuando se nos necesita”. Un mensaje claro que apunta a la prevención, la responsabilidad individual y el cuidado colectivo para disfrutar de los paisajes de San Rafael de manera segura.





