El secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Mendoza, Roberto Macho, cuestionó duramente la propuesta salarial del Gobierno Nacional —un aumento cercano al 2 % más un bono por única vez— y advirtió sobre el profundo deterioro del salario de los trabajadores estatales, tanto a nivel nacional como provincial.
En diálogo con LV18, Macho aseguró que “el salario de los estatales cayó alrededor de 14 puntos durante 2025”, y sostuvo que las políticas oficiales “se sostienen en un mundo de fantasía”, donde se intenta contener la inflación a costa de ingresos cada vez más bajos. Según detalló, en Mendoza hay trabajadores con jornadas de ocho horas que perciben salarios cercanos a los 650 mil pesos, cifras que no alcanzan a cubrir la canasta básica alimentaria.

El dirigente gremial también puso el foco en la precarización laboral, señalando que existen más de 2.600 trabajadores estatales en negro en la provincia, además de una creciente privatización de sectores clave como la salud. “Han renunciado médicos, enfermeros, técnicos y odontólogos porque no hay una política sanitaria seria y los salarios están muy por debajo de lo que se paga en otras provincias”, afirmó.
En ese contexto, Macho remarcó que ATE reclama un salario inicial de 1.900.000 pesos para trabajadores con jornadas de 40 horas semanales y denunció un manejo discrecional de adicionales salariales. “Mientras algunos sectores cercanos al Gobierno reciben adicionales superiores al millón de pesos, hay enfermeros cobrando 650 mil. Es el mundo del revés”, expresó.
Desde ATE también reiteraron su rechazo a los proyectos de reforma laboral, tanto a nivel nacional como provincial. En el caso de Mendoza, advirtieron que la modificación del Estatuto del Empleado Público implicaría un retroceso en derechos fundamentales y podría ser inconstitucional. Macho recordó que existen numerosos fallos judiciales recientes que cuestionan prácticas antisindicales del Ejecutivo provincial y respaldan la postura del gremio.
Finalmente, el dirigente sostuvo que la confrontación entre los gobiernos y el sindicalismo “no tiene ganadores”, ya que quienes terminan perdiendo son los trabajadores. “El sindicalismo no va a desaparecer. Lo que hace falta es diálogo real, paritarias genuinas y salarios dignos”, concluyó en LV18.





