Las estafas digitales dejaron de ser un problema lejano o excepcional. Ocurren todos los días, utilizan métodos cada vez más sofisticados y afectan a personas reales de todas las edades y niveles educativos. Así lo explicaron en los estudios de LV18 las especialistas de Neurotech, consultora dedicada a la educación y estrategia digital: Ivana Borlandelli, ingeniera y directora ejecutiva y Romina Pía, abogada y responsable del área legal.

Romina Pía y Ivana Borlandelli, especialistas de Neurotech, consultora dedicada a la educación y estrategia digital.
Durante el encuentro, las especialistas explicaron que el avance acelerado de la tecnología (y en particular de la inteligencia artificial) modificó por completo el escenario del delito digital. Hoy es posible clonar voces, imitar páginas oficiales, falsificar perfiles institucionales o generar mensajes extremadamente creíbles en cuestión de segundos. Esto hace que cualquier persona pueda ser víctima si no cuenta con información y herramientas básicas de prevención.
Desde Neurotech señalaron que la inteligencia artificial no es un enemigo, sino una herramienta poderosa que debe utilizarse con criterio. El verdadero riesgo aparece cuando se la usa sin conocimiento. En ese sentido, remarcaron que la diferencia ya no está entre tecnología sí o no, sino entre quienes saben usarla de forma consciente y quienes no, lo que impacta tanto en lo laboral como en la vida cotidiana.
Uno de los puntos centrales abordados fue el modo en que operan las estafas actuales. La mayoría busca anular el pensamiento crítico apelando a la emoción: el miedo, la urgencia, la ilusión de una oportunidad única o la supuesta autoridad de un banco, un organismo oficial o un familiar. Frente a ese estímulo emocional, la persona actúa rápido y sin verificar, que es justamente lo que el estafador necesita.
Desde Neurotech explican que este tipo de delitos suele seguir un mismo patrón:
– mensajes que exigen acciones inmediatas,
– pedidos de datos personales o claves,
– enlaces falsos que imitan sitios oficiales,
– o comunicaciones que apelan a situaciones de emergencia.
Entre las medidas básicas de prevención, destacan:
– activar la doble autenticación en WhatsApp, correos y redes sociales,
– no ingresar a cuentas desde enlaces recibidos por mensaje,
– verificar siempre el dominio real de las páginas web,
– evitar redes públicas para operaciones sensibles,
– y configurar correctamente la privacidad de los datos, incluso en plataformas de inteligencia artificial.
“Cuando te apuran, cuando te generan miedo o ilusión, ahí es donde hay que frenar”, remarcaron. “Ninguna entidad seria te va a pedir claves, códigos o transferencias de forma urgente”.
Entre las principales señales de alerta se mencionaron los pedidos inmediatos de dinero, los enlaces enviados por WhatsApp o correo electrónico, los mensajes que informan bloqueos de cuentas o premios inesperados, y las páginas web con dominios levemente alterados. También se advirtió sobre el uso de redes públicas y la falta de configuraciones básicas de seguridad, como la doble autenticación.
Además del perjuicio económico, las estafas digitales también pueden derivar en robo de datos personales, chantajes, uso indebido de imágenes o incluso manipulación de información con fines políticos o comerciales.

En este contexto, desde Neurotech destacaron la importancia de la prevención basada en el conocimiento. La consultora brinda capacitaciones presenciales y personalizadas, orientadas a distintos públicos: cursos para emprendedores, profesionales y pequeñas empresas; capacitaciones para público general; formación específica para adultos mayores; y mentorías individuales o en grupos reducidos, adaptadas a las necesidades de cada persona.
“La prevención empieza con conocimiento. Si entendemos cómo funcionan las estafas, reducimos su impacto”, coincidieron desde el equipo. Y remarcaron que capacitarse ya no es opcional: es una necesidad cotidiana en un mundo cada vez más digitalizado.





