Este domingo 8 de febrero, Bad Bunny fue el encargado del show de medio tiempo del Super Bowl LX, un espectáculo que encendió al Levi’s Stadium de Santa Clara. El artista puertorriqueño interpretó varios de sus mayores éxitos y sorprendió al público al invitar al escenario a Lady Gaga y Ricky Martin.
El cantante hizo historia al convertirse en el primer artista en protagonizar un medio tiempo completamente en español. Su presentación también tuvo un fuerte componente social, en línea con las críticas que ha hecho en el pasado contra la política antimigratoria de Donald Trump, la cual ha generado temor en la comunidad latina en Estados Unidos.
Bad Bunny abrió el show con “Tití me preguntó” y desplegó una escenografía inspirada en Puerto Rico, con referencias a sus paisajes, cosechas y hogares familiares. Vestido de blanco, con el número 64 y el apellido Ocasio en la espalda, continuó con un popurrí que incluyó “Yo perreo sola” y “Voy a llevarte pa’ PR”. Entre el público y sobre el escenario se pudo ver a figuras como Cardi B, Jessica Alba y Pedro Pascal, quienes bailaron al ritmo del reguetón en la ya icónica “casita” de su gira DeBÍ TiRAR MáS FOToS.
Uno de los momentos más celebrados de la noche llegó con la aparición de Lady Gaga, quien interpretó una versión en salsa de su canción “Die with a Smile”. Más tarde, Ricky Martin se sumó al espectáculo con el tema “Lo que le pasó a Hawaii”.
Para cerrar, Bad Bunny rindió homenaje a América Latina al mencionar a países de América del Sur, Central y del Norte, mientras sus bailarines portaban sus banderas. El show concluyó con un fragmento de “Debí tomar más fotos” y un mensaje final de unidad, al mostrar un balón de fútbol americano con la frase: “Juntos somos América”.
¿Quién es Bad Bunny?
Bad Bunny nació en Vega Baja, Puerto Rico. Hijo de un camionero y una maestra, comenzó su camino en la música en un coro infantil y más tarde componía canciones en su computadora, las cuales se volvieron virales en SoundCloud y llamaron la atención de la industria musical.
Antes de la fama, trabajaba empacando compras en un supermercado, hasta que recibió la llamada de una disquera que cambiaría su vida. Desde entonces, su carrera ha sido meteórica.
Su participación en el Super Bowl, disputado entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, representa una pausa en su gira internacional, la cual no contempla fechas en Estados Unidos por temor a que sus conciertos sean blanco de operativos de la policía migratoria.





