La crisis que atraviesa la vitivinicultura mendocina volvió a quedar en el centro del debate público. Tras el testimonio del contratista viñatero Nelson Oliva, quien denunció un “retiro del Estado” y un escenario de fuerte incertidumbre para los productores, el senador provincial Mauricio Sat analizó la situación y reclamó decisiones políticas inmediatas para sostener una de las principales economías regionales de la provincia.
En diálogo con LV18, Sat advirtió que el sector enfrenta una crisis recurrente, que se repite cada seis o siete años, pero que en esta oportunidad se ve agravada por dos factores centrales: la caída del consumo de vino a nivel mundial y la ausencia de herramientas estatales para ordenar el mercado.
“El principal problema hoy es que no hay decisiones a tiempo. Mendoza siempre tuvo una política vitivinícola y hoy no se la ve. Eso tiene consecuencias directas sobre el productor”, sostuvo el legislador.

Exceso de stock y falta de financiamiento
Uno de los puntos más críticos señalados por el senador es el exceso de stock vínico, producto de la sobreoferta y la falta de mecanismos de regulación. En ese sentido, recordó que históricamente, a esta altura del año, ya estaban definidos instrumentos clave como el acuerdo San Juan–Mendoza, que permitía destinar un porcentaje de la producción a mosto para equilibrar el mercado.
“Es la primera vez que en esta época del año no hay definiciones claras, no hay acuerdo interprovincial y tampoco hay crédito para cosecha y acarreo”, remarcó Sat, quien también cuestionó que el Estado provincial no haya gestionado fondos para la transformación ni activado el Banco de Vinos, una herramienta creada por ley justamente para enfrentar este tipo de crisis.

Reclamo por conducción política
El senador fue enfático al señalar la falta de conducción política en materia vitivinícola y advirtió que la actividad no puede quedar librada a la improvisación ni al libre mercado sin regulaciones.
“La vitivinicultura es identidad, empleo y economía real para Mendoza. No puede reducirse a una postal de Vendimia o a una actividad de élite. Necesita planificación y una política de Estado sostenida en el tiempo”, afirmó.
En ese marco, Sat planteó la necesidad de revisar el esquema productivo, reconvertir varietales que hoy generan sobreoferta y acompañar al productor con financiamiento y asistencia técnica, tal como ocurre en países vitivinícolas como Francia.
Preocupación por la falta de controles
Otro de los aspectos abordados fue la sanidad y el control del vino. El legislador expresó su preocupación por la falta de fiscalización y advirtió que la ausencia del Estado en este punto pone en riesgo años de trabajo para posicionar el vino mendocino en el mercado nacional e internacional.
“En dos o tres maniobras irregulares se puede destruir en minutos el prestigio que costó décadas construir”, alertó.
Finalmente, Mauricio Sat reiteró la necesidad de convocar a una mesa de diálogo con todos los actores de la cadena vitivinícola —productores, bodegueros, instituciones y Estado— para debatir ideas, coordinar políticas y planificar el futuro del sector.





