El Merendero San José de San Rafael celebró este jueves su quinto aniversario con una jornada especial que combinó actividades religiosas, festejos con los niños y una campaña solidaria destinada a fortalecer el sostenimiento del espacio.
Ubicado en la parroquia Nuestra Señora de Luján, en el barrio Constitución, el merendero se ha convertido en un punto de referencia para decenas de familias, asistiendo actualmente a entre 120 y 140 chicos cada semana.
En diálogo con LV18, Teresita Díaz, Voluntaria del Merendero San José, destacó el camino recorrido desde sus inicios, el 18 de marzo de 2021.
“Empezamos sin ningún recurso, confiando en la providencia y en la ayuda de la gente. Hoy seguimos gracias al acompañamiento de la comunidad”, expresó.
Un espacio de contención y valores
El merendero funciona todos los jueves en dos turnos, adaptándose a los horarios escolares de los niños. Allí no solo reciben una merienda reforzada —que muchas veces reemplaza una comida—, sino también contención, escucha y acompañamiento.
Según explicó Díaz, el trabajo del equipo va más allá de lo asistencial:
“Buscamos dignificar, enseñar hábitos, valores y brindar un espacio donde los chicos se sientan vistos y queridos”.
En ese sentido, remarcan que muchos niños llegan con necesidades afectivas además de materiales, por lo que el vínculo humano es una parte central del proyecto.
Realidades complejas y acompañamiento constante
A lo largo de estos cinco años, los voluntarios han podido conocer de cerca distintas realidades sociales del barrio y zonas cercanas.
“Vemos familias numerosas, dificultades económicas y chicos que muchas veces necesitan atención personalizada. Pero también vemos avances, cambios en hábitos y mucha esperanza”, señaló.
Uno de los aspectos más valorados por el equipo es el crecimiento de los propios niños, algunos de los cuales, al crecer, regresan para colaborar como voluntarios.

Una celebración con sentido especial
El aniversario coincide con el Día de San José, una figura clave dentro de la tradición cristiana, lo que otorga un significado especial a la jornada.
Durante el encuentro habrá misa, actividades recreativas y un espacio de celebración junto a los niños, además de una convocatoria abierta para quienes deseen sumarse a colaborar.
Cómo ayudar
El sostenimiento del merendero depende exclusivamente de la solidaridad de la comunidad. Actualmente, reciben:
- Donaciones de alimentos
- Aportes económicos
- Colaboraciones puntuales según necesidades semanales
“No tenemos gente pidiendo en la calle. Nos manejamos a través de redes sociales y con total transparencia, mostrando todo lo que recibimos y cómo se utiliza”, explicó Díaz.
Quienes deseen colaborar pueden contactarse a través de sus redes sociales o acercarse directamente a la parroquia.
Un mensaje a la comunidad
Desde el equipo remarcaron que cada aporte, por pequeño que sea, permite sostener una tarea que impacta directamente en la vida de los niños.
“Hay mucha necesidad, pero también mucha esperanza. Invitamos a todos a sumarse y ser parte de este espacio que busca transformar realidades desde el amor y la dignidad”, concluyó Díaz.





