Finalizó una nueva polémica en el fútbol del departamento de San Rafael tras la presentación de una carta documento que pone en discusión el sistema de designaciones arbitrales y posibles situaciones de desigualdad, especialmente hacia el género femenino.
La árbitra Vanina Bernaola decidió hacer pública su situación luego de haber elevado una denuncia formal ante el ente rector, señalando irregularidades en la asignación de partidos y un sistema que, según afirma, “es cerrado y beneficia siempre a los mismos”, mencionó en el Programa «Otro Fútbol».
“Vengo teniendo muchas charlas desde el año pasado con quienes están a cargo de las designaciones, pero las respuestas no llegan. Siempre queda en promesas”, explicó.
En ese sentido, remarcó que su intención inicial fue resolver los problemas por la vía del diálogo, aunque ante la falta de cambios optó por formalizar el reclamo.
Bernaola sostiene que existe una “discriminación indirecta” hacia las árbitras dentro de la liga:
“Es muy claro y evidente que hay desigualdad con el género femenino. No es algo personal, hablo de los roles que ocupan quienes toman decisiones”.
Entre los puntos más críticos, cuestionó la falta de oportunidades para desarrollarse profesionalmente.
“Si no te dan partidos, no podés mostrar tu capacidad. Este año dirigí muy poco: apenas cinco encuentros. Así es imposible crecer”, expresó.
Además, denunció que las designaciones recaen de manera reiterada en un grupo reducido:
“Hay ternas que se repiten constantemente. Si realmente hay igualdad de oportunidades, ¿por qué siempre dirigen los mismos?”.
La árbitra también aseguró que cada vez que plantea estas situaciones sufre consecuencias:
“He sido perjudicada por hablar. Muchas veces dejan de designarme”. A su vez, indicó que otros colegas comparten su postura, aunque prefieren no expresarse públicamente por temor a represalias.
En relación a la respuesta recibida tras la carta documento, Bernaola señaló que fue negativa:
“Niegan todo. Uno espera al menos una instancia de diálogo real para revisar lo que está pasando, pero eso no ocurrió”.
Otro de los aspectos que generó preocupación fue el trato recibido en ámbitos internos:
“Se han hecho comentarios descalificadores hacia mi persona, incluso en clases. Eso también forma parte del problema”.
Pese al conflicto, Bernaola reafirmó su compromiso con el fútbol local:
“Amo esta liga y este deporte. No busco generar conflicto, solo pido trabajar y desarrollarme profesionalmente. Esto no es un ataque, es un reclamo válido”.
Finalmente, dejó un mensaje abierto a las autoridades:
“El cambio es posible si se abre el sistema y se generan oportunidades reales para todos. No hay que naturalizar estas situaciones. El crecimiento del fútbol también depende de esto”.
El caso vuelve a poner en agenda la necesidad de revisar los criterios de designación arbitral y avanzar hacia un esquema más transparente, equitativo y acorde a los tiempos actuales.





