Los créditos más pequeños son hoy los que presentan mayores problemas de pago. Según datos del Banco Central analizados por el Instituto Argentina Grande (IAG), más del 35% de las personas que tienen préstamos de entre $25.000 y $206.000 registran atrasos en sus obligaciones financieras.
Endeudarse para pagar otras deudas, una práctica cada vez más frecuente
El informe revela que gran parte de estos préstamos ya no se destina a compras extraordinarias. Por el contrario, son utilizados para cubrir gastos esenciales como alimentos, medicamentos, alquileres y servicios públicos. También crece la refinanciación permanente, donde nuevos créditos sirven para cancelar deudas anteriores.
Un deterioro que preocupa y alcanza máximos de casi 20 años
La morosidad de las personas llegó en marzo al 11,5% de la cartera crediticia, uno de los niveles más altos de las últimas dos décadas. En los préstamos de entre $206.001 y $422.000, el incumplimiento alcanza el 27,6%, mientras que en los créditos de hasta $732.000 llega al 25,5%.
La caída de los ingresos aparece como la principal causa
Desde el IAG sostienen que el fenómeno está vinculado al deterioro de los ingresos y del mercado laboral. Los sectores de menores recursos son los primeros en agotar sus posibilidades de financiamiento y enfrentan crecientes dificultades para sostener el consumo cotidiano y cumplir con sus compromisos financieros.





