La llegada del gas natural representa una esperanza histórica para miles de familias del sur mendocino. Sin embargo, en General Alvear la expectativa se mezcló con la incertidumbre luego de que el intendente Alejandro Molero asegurara públicamente que existe factibilidad y disponibilidad de gas para el departamento.
Las declaraciones despertaron interrogantes cuando, días después, el propio secretario de Obras y Servicios Públicos afirmó que «no hay un convenio y no hay factibilidad», contradiciendo al jefe comunal.
Ante este escenario, la concejal Vanina Lucero presentó un pedido de informe en el Concejo Deliberante. «Nosotros no queremos que sigan mintiéndole a los alvearenses», sostuvo la edil en diálogo con LV18 y agregó: «No alcanzan los anuncios mediáticos, necesitamos documentos que respalden lo que se está diciendo».
«En ningún lugar del mundo existe gas ilimitado»
Uno de los puntos más cuestionados fueron las afirmaciones de Molero sobre una supuesta disponibilidad sin límites del servicio. Lucero fue tajante: «Imagínense, en ningún lugar del mundo existe una factibilidad ilimitada».
La concejal insistió en que el Ejecutivo debe exhibir los convenios firmados, los estudios técnicos y el origen de los fondos para la conexión al gasoducto. «Simplemente queremos que nos muestren cuáles son los documentos que avalan lo que le están diciendo a la gente», afirmó.
Además, sostuvo que la situación genera falsas expectativas. «La gente empezó a acercarse al municipio para anotarse y no había nada. Eso genera angustia porque estamos hablando de un sueño para muchas familias», expresó.

«General Alvear puede quedar afuera de un crecimiento histórico»
Lucero también apuntó contra la estrategia política del municipio y advirtió: «Alvear, así como viene, queda fuera de un crecimiento histórico». Según explicó, la falta de acuerdos y definiciones podría retrasar el acceso al gas natural para vecinos, comercios e industrias.
«No están viendo la realidad de los vecinos», cuestionó la edil. Y concluyó con una frase que resume el malestar que atraviesa a buena parte de la comunidad: «Es un sueño para las familias que tienen garrafas o leña. Por eso la gente quiere respuestas y las quiere ahora».





