El aumento del transporte público en Mendoza, que llevó el boleto plano a 1.680 pesos tras una suba del 20%, volvió a poner en el centro del debate el costo de vida de los trabajadores de la economía popular. Desde la UTEP, Pablo Soloa aseguró que el incremento «se siente bastante» porque «no hay aumentos salariales considerables y la inmensa mayoría de los trabajadores está precarizada o en la economía popular».
El boleto se convirtió en una barrera para trabajar
En diálogo con LV18, Soloa explicó que para muchos trabajadores viajar diariamente representa un gasto imposible de sostener. «En lugares como San Rafael, una persona tiene que tomar colectivo sí o sí para llegar a trabajar y el costo termina representando miles de pesos por semana», afirmó.
También remarcó que, además del transporte, «los alquileres en muchos casos superan el 70% del ingreso de las personas», lo que agrava aún más la situación económica.
La inflación baja, pero el bolsillo no mejora
Aunque el INDEC informó una inflación del 1,9% en junio, Soloa sostuvo que la realidad cotidiana es muy distinta. «Los ingresos no alcanzan. Es una cuestión matemática», expresó.
El dirigente señaló que el endeudamiento de las familias crece de manera sostenida. «Nunca había visto este nivel de deudas con tarjetas, préstamos o financieras. Hoy la gente pide dinero para comprar comida o pagar el alquiler, no para hacer mejoras en la casa», aseguró.

Crece la demanda de ayuda alimentaria
Desde la UTEP indicaron que aumentó la cantidad de personas que solicitan asistencia. «Hay una demanda muy fuerte de alimentos y también de trabajo. Nosotros ayudamos con lo que tenemos, pero no contamos con herramientas para resolver todo», manifestó Soloa.
Además, cuestionó la eliminación de programas sociales destinados a trabajadores de la economía popular y advirtió que esa decisión reduce recursos que antes se volcaban al consumo en los barrios mendocinos.
«El descontento social es cada vez mayor»
Sobre el clima social, Soloa afirmó que existe «mucho más enojo» con la situación económica nacional. «Las personas expresan su malestar todos los días, aunque eso no siempre se traduzca en protestas. Hoy el problema principal es que los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos básicos», concluyó.





