Después de meses de reclamos y de una conexión interrumpida por la histórica tormenta de enero, el paso de Pobre Diablo volverá a estar habilitado para el tránsito. La obra permitió reconstruir el terraplén destruido por la crecida del río Diamante y recuperar una vía estratégica que conecta los barrios El Molino y Pobre Diablo.
Durante una entrevista con LV18, la secretaria de Obras y Servicios Públicos, Andrea Fichetti, confirmó que están «muy cerca ya de habilitar el paso» y adelantó que, si el tiempo acompaña, el tránsito quedará restablecido antes del fin de semana.
«Estamos trabajando solitos»
La declaración más contundente de la funcionaria apuntó a la falta de recursos de otros organismos con competencia sobre el lugar.
«Estamos trabajando solitos».
Fichetti explicó que el cruce del río pertenece a jurisdicción provincial, aunque el Municipio decidió avanzar con recursos propios ante la necesidad de los vecinos.
«Había voluntad, pero nadie contaba con los recursos necesarios.»
Y agregó:
«No era al cien por ciento nuestra obligación, pero ¿cómo no vas a responder? Todos los reclamos llegan al municipio.»
Sus declaraciones vuelven a poner sobre la mesa el debate sobre la coordinación entre los distintos niveles del Estado para sostener infraestructura clave.

Más de mil metros cúbicos de tierra y nuevas obras
Para recuperar el paso fue necesario mover más de 1.000 metros cúbicos de suelo, reconstruir alrededor de 60 a 70 metros de calzada y estabilizar el terreno.
La siguiente etapa incluirá una carpeta asfáltica definitiva, defensas con gaviones para proteger el terraplén frente a futuras crecidas e iluminación entre Barrio El Molino y Pobre Diablo, con el objetivo de mejorar la seguridad vial.
Mientras tanto, desde el Municipio solicitaron circular con precaución debido a la presencia de maquinaria y trabajadores en el sector.





