El acceso al gas natural representa mucho más que una obra de infraestructura. Para cientos de familias significa dejar atrás las garrafas, la leña y las limitaciones del sistema eléctrico para comenzar una nueva etapa con mayor confort, seguridad y ahorro. Esa transformación quedó reflejada en el testimonio de Milena Rodríguez, vecina de El Cerrito, quien hace apenas dos semanas logró conectarse a la red.
De depender de la leña a disfrutar del gas natural
«Hace dos semanas que me pusieron el gas, así que estamos muy contentos con el gasoducto», contó Milena durante una entrevista con LV18.
La vecina explicó que el cambio impactó de inmediato en la vida cotidiana.
«Nos cambió la vida. En lo económico también, porque la leña y las garrafas en invierno se hacen complicadas», afirmó.

Un proceso que requiere tiempo y planificación
Milena explicó que debió contratar un gasista matriculado, cumplir con las inspecciones técnicas y completar la documentación necesaria antes de obtener la habilitación del medidor.
Además, destacó el trabajo conjunto entre los vecinos.
«Todos nos juntamos y decidimos hacer la conexión para todo el loteo», señaló, remarcando la importancia de la organización comunitaria.
Más comodidad y un importante ahorro para las familias
Uno de los cambios más notorios se refleja en las tareas diarias.
«Una cosa es tener todo eléctrico y otra tener gas. Con el termotanque eléctrico te tenés que bañar rápido; ahora con gas podés estar tranquilo en la ducha», relató.
También aseguró que el ahorro económico será significativo al dejar de comprar leña y garrafas durante los meses más fríos.

Un mensaje para quienes aún esperan la conexión
Milena reconoció que el trámite puede resultar largo, pero transmitió tranquilidad a quienes todavía están realizando las gestiones.
«Es un proceso lento, pero sí llega el gas», expresó.
Mientras tanto, en su casa ya disfrutan de una nueva rutina. «Prendemos el calefactor todo el día y mis hijos pueden bañarse tranquilos. Estamos muy contentos y muy agradecidos por esta oportunidad», concluyó.





