Los recientes movimientos sísmicos registrados en distintos puntos del continente volvieron a poner la mirada sobre una pregunta que en Mendoza aparece cada vez que tiembla: ¿estamos realmente preparados para un terremoto?
El geólogo y estratígrafo, Ricardo Alfredo Astini, Investigador Superior del CONICET, fue contundente en una entrevista con LV18: los terremotos no pueden predecirse con precisión, y la prevención depende de la investigación, el monitoreo y la preparación de la sociedad.
Terremotos en Mendoza: ¿se pueden predecir?
Astini explicó que existe una diferencia fundamental entre predicción y pronóstico probabilístico.
“La predicción, podemos decir con certeza que no existe de manera confiable y precisa”, sostuvo.
Según el especialista, Mendoza tiene fallas activas y antecedentes históricos relevantes, como el terremoto de 1861 y el sismo de 1985, pero los grandes eventos tienen períodos de recurrencia que pueden extenderse durante siglos.
Las alertas del celular no predicen un terremoto
El investigador también pidió no confundir las alertas tempranas con una capacidad para anticipar un sismo.
“Las alertas tempranas de los celulares no predicen el terremoto”, remarcó.
La tecnología puede otorgar algunos segundos de ventaja cuando el epicentro está suficientemente lejos, pero no anticipa cuándo ocurrirá el movimiento.

Ricardo Astini advirtió sobre la importancia de sostener la investigación científica y el monitoreo.
La advertencia por el desfinanciamiento científico
El punto más crítico de la entrevista apareció al hablar del rol del Estado. Astini cuestionó la reducción de recursos destinados al monitoreo y la investigación sísmica.
“Si el financiamiento del INPRES disminuye, entonces evidentemente no estamos mejor”, afirmó.
Y fue todavía más directo:
“El retiro del Estado de la mayoría de las actividades […] es un factor de altísimo riesgo”.
Para Astini, Mendoza cuenta con una ventaja importante: una tradición de construcción antisísmica y conocimiento científico. Pero advierte que eso no alcanza.
Educación y prevención: la deuda pendiente
El especialista reclamó educación sísmica permanente desde la escuela primaria, simulacros y mayor conocimiento ciudadano.
“Cuanto mejor se conozca, menor es la vulnerabilidad como sociedad”, señaló.
La conclusión es incómoda pero clara: frente a los terremotos en Mendoza, esperar una predicción exacta no es una estrategia. La verdadera protección está en investigar, monitorear, construir bien y saber cómo actuar cuando llegue el próximo gran movimiento.





