La Biblioteca Popular Rodolfo Iselín prepara una jornada especial por el Día del Lector en San Rafael, pero detrás de la propuesta aparece una preocupación concreta: cada vez son menos los chicos que se acercan a leer. El lunes 24 de agosto habrá intercambio gratuito de libros en dos puntos de la ciudad.
Un intercambio para que los libros dejen de juntar polvo
Sandra García, secretaria de la biblioteca, explicó en LV18 que la iniciativa nació para fomentar la lectura y recuperar la circulación de libros.
“Vos llevás un libro que ya leíste y si te gusta otro, te lo llevás”, señaló.
La propuesta apunta principalmente a novelas, cuentos infantiles y literatura. No se trata de una venta ni de una donación:
“No queremos hacer ni venta de libros ni tampoco donación. Es intercambio, porque el objetivo es la lectura”, remarcó García.
La actividad funcionará de 9:30 a 12 y de 16:30 a 19 en la Plaza San Martín. También habrá un punto en el IES del Atuel, en calle Maza 750, según la convocatoria difundida por las instituciones.
El dato que preocupa: pocos chicos van a leer
Lucía Verdugo, presidenta de la biblioteca, aportó durante la entrevista un dato que expone uno de los desafíos más fuertes.
“Raro que alguno vaya a leer. Tenés contado uno o dos por cada turno que vaya”, contó al referirse a los recreos escolares.
Frente a ese escenario, la biblioteca intenta acercar juegos didácticos, ajedrez y actividades vinculadas con las leyendas y la lectura.

Sandra García y Lucía Verdugo explicaron en LV18 los detalles de la iniciativa.
Una biblioteca sostenida por voluntarias
La institución funciona con trabajo voluntario y recursos limitados. “Somos todas voluntarias y la mayoría jubiladas. Todas trabajamos ad honorem”, explicó Verdugo.
La cuota del grupo familiar es de $4.000 mensuales y constituye una de las principales fuentes de financiamiento. También realizan talleres y proyectan una teletón para el 3 de octubre.
Leer también es hacer circular la cultura
El intercambio del Día del Lector en San Rafael busca algo más que renovar una biblioteca personal: pretende que los ejemplares que permanecen olvidados en una casa vuelvan a tener lectores.
“Hay muchas personas que tienen libros en la casa que ya lo leyeron o que nunca lo leyeron”, expresó Verdugo, por lo que sostuvo que hay libros que siguen esperando una segunda oportunidad.





