La música estadounidense y la escena internacional atraviesan horas de profunda conmoción tras la muerte de Dolly Parton, quien falleció este martes a los 80 años. La artista deja una trayectoria de seis décadas y un legado que trascendió las fronteras del country para convertirse en parte de la cultura popular mundial.
La noticia generó una inmediata reacción en Estados Unidos. El presidente Donald Trump anunció una medida extraordinaria en homenaje a la cantante: dispuso que la bandera estadounidense permanezca a media asta durante siete días en todos los edificios públicos e instalaciones militares del país.
“Me entristece mucho informar que Dolly Parton, una de las mejores cantantes de música country, y mucho más allá, de todos los tiempos, acaba de fallecer”, expresó Trump a través de su plataforma Truth Social.
La disposición comenzó a regir a partir de las 18 del martes y representa un reconocimiento de alcance nacional a la influencia que Parton tuvo durante décadas en la música, el entretenimiento y la identidad cultural estadounidense.
Al referirse a la dimensión de la pérdida, el mandatario destacó el impacto que tuvo la artista en varias generaciones y aseguró que su partida constituye una pérdida para millones de personas.
“Nunca ha habido nadie como ella, ni la habrá jamás. ¡Descansa en paz, Dolly! El mundo te ama”, concluyó Trump en su mensaje.
Con su voz, sus canciones y una personalidad que la convirtió en una figura única, Dolly Parton construyó una carrera que excedió ampliamente los límites del country y la transformó en una de las artistas más reconocidas y queridas de Estados Unidos.





