Una auditoría solicitada por Tini Stoessel habría detectado una compleja estructura de sociedades que durante años administró parte de los ingresos generados por su carrera. Según el relevamiento, la cantante no tendría participación accionaria ni control sobre algunas de las compañías que concentran negocios vinculados con su actividad artística.
La situación involucra especialmente a su padre, Alejandro Stoessel, quien estuvo al frente de la gestión de su carrera desde que Tini era adolescente. Una de las sociedades señaladas es QVT Managment, radicada en Estados Unidos y vinculada a Alejandro y a su hijo Francisco. Allí se habrían canalizado ingresos provenientes de la publicidad de la artista.
La auditoría también habría encontrado diferencias entre los montos facturados por Tini y los ingresos obtenidos por las sociedades que gestionaban contratos relacionados con su actividad durante 2025. Además, los acuerdos vinculados con futuros trabajos discográficos y algunos negocios millonarios no habrían sido firmados directamente por la cantante.
La representación de Alejandro habría terminado hace unos tres meses y, desde entonces, padre e hija estarían negociando una reorganización del patrimonio y de la estructura económica de la carrera de Tini.
El relevamiento habría puesto además bajo análisis el manejo contable, jurídico y societario realizado durante años. Si bien la cantante firmó algunos documentos vinculados con determinadas operaciones, la información disponible sostiene que eso no implicaría necesariamente una cesión de sus derechos comerciales o de imagen.





