A horas de comenzar septiembre, el Gobierno de Mendoza todavía no despeja una pregunta clave para productores de San Rafael y General Alvear: ¿habrá lucha antigranizo con aviones durante la próxima temporada?
La indefinición vuelve a exponer una política provincial que, según cuestionan desde el sector agrícola, parece trasladar a municipios, cámaras y productores una responsabilidad que históricamente estuvo en manos de la Provincia.
Mauricio Marín, presidente de la Específica de Agricultura de la Cámara de Comercio de San Rafael, fue contundente en LV18: “La esperanza es lo último que se pierde”.
Pero detrás de esa esperanza aparece una preocupación concreta: el calendario avanza y poner en marcha un sistema de esta complejidad no se resuelve de un día para otro.
“La provincia es la dueña de la pelota y de la cancha”
Marín cuestionó especialmente el discurso oficial que invita a municipios, cámaras y ciudadanos a organizarse para financiar el sistema.
“La provincia es la dueña de la pelota y de la cancha”, afirmó. Y agregó: “No pueden invitar a todos a jugar al fútbol si no están los aviones, no está la pirotecnia, no están los radares y el personal de radarización”.
La frase sintetiza el principal reproche del Sur: mientras el Ejecutivo provincial demora una definición, pretende que quienes sufren directamente el impacto económico del granizo encuentren la manera de sostener una estructura costosa y compleja.

Mauricio Marín, presidente de la Específica de Agricultura de la Cámara de Comercio de San Rafael, reclamó definiciones sobre la lucha antigranizo.
Una decisión que no se puede improvisar
El dirigente agrícola advirtió que una eventual reacción sobre la hora podría llegar demasiado tarde. Hay licitaciones, pliegos, contrataciones y proveedores que requieren planificación.
“No es cuestión de ‘listo, tomo la decisión y en cinco días estoy operando’”, remarcó.
La crítica apunta así a un problema de gestión: si la Provincia pretende que municipios y privados asuman el operativo, la discusión debería haber comenzado con suficiente anticipación.
El Sur reclama respuestas mientras el Gobierno guarda silencio
La posibilidad de que los aviones sean vendidos agrega otra cuota de incertidumbre. Marín aseguró que existen comentarios, pero ninguna confirmación oficial.
“Van a vender la pelota”, ironizó.
Mientras tanto, productores, municipios y entidades empresarias continúan esperando una definición. El Gobierno provincial puede discutir el modelo, el financiamiento o incluso la continuidad del sistema, pero lo que resulta difícil de justificar es que una temporada agrícola quede a las puertas de comenzar sin certezas.
Porque si la decisión es no sostener la lucha antigranizo en el Sur, el problema ya no sería solamente climático: sería una decisión política. Y esa decisión debería ser explicada de frente a quienes todos los años quedan expuestos al granizo.





