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Pistacho, nuez y almendra: por qué los frutos secos en Mendoza generan expectativa y dudas

Por Verónica Iglesias

1 de septiembre de 2026
La producción de frutos secos busca consolidarse como alternativa dentro del agro mendocino.
La producción de frutos secos busca consolidarse como alternativa dentro del agro mendocino.

Los frutos secos en Mendoza buscan ganar protagonismo como alternativa para diversificar el agro, pero detrás del atractivo del pistacho, la nuez y la almendra hay una realidad menos sencilla: producir requiere inversión, tiempo y una estrategia de largo plazo.

Frutos secos en Mendoza, una alternativa que gana terreno

El debate llegará a San Rafael con la 1° Jornada Técnica de Frutos Secos del Oasis Sur de Mendoza, que se realizará el jueves 10 de septiembre en el Centro Integrador Universitario. Productores, técnicos y especialistas analizarán las posibilidades de una actividad que intenta consolidarse como una nueva pieza de la matriz agrícola.

Sebastián Lafalla, desde la Asociación de Frutos Secos de Mendoza, remarcó en LV18 que no se trata de reemplazar otras producciones. “Es como una ampliación de lo que es la matriz del agro en lo que es la producción de alimentos”, explicó.

La inversión es uno de los grandes obstáculos

El entusiasmo por la reconversión productiva choca, sin embargo, con los números. Lafalla fue contundente al hablar de los costos:

“En una hectárea de nogales, la inversión, contando que tenés la tierra, estás necesitando cerca de veinte mil dólares por hectárea”.

El problema se profundiza para productores que llegan de actividades golpeadas y sin rentabilidad.

“Primero tengo que arrancarlo, tengo que hacer la inversión”, señaló, y reclamó herramientas de financiamiento.

Sebastián Lafalla, de la Asociación de Frutos Secos de Mendoza, analizó en LV18 el potencial del sector y advirtió sobre los costos y los tiempos que implica la reconversión productiva.

Sebastián Lafalla, de la Asociación de Frutos Secos de Mendoza, analizó en LV18 el potencial del sector y advirtió sobre los costos y los tiempos que implica la reconversión productiva.

 

Pistacho, una apuesta con una espera de hasta 12 años

El pistacho aparece como uno de los cultivos con mayor expectativa, aunque también demanda paciencia. “Para llegar a una plena producción se habla de diez, doce años”, sostuvo Lafalla.

La tecnología puede acortar esos plazos, pero no elimina el desafío financiero. Allí aparece la discusión central: los frutos secos en Mendoza tienen potencial, pero su expansión dependerá de que la reconversión sea económicamente posible para los productores.

La jornada buscará poner esos desafíos sobre la mesa y discutir no sólo cómo plantar, sino también cómo producir, comercializar y agregar valor en origen.