Un accidente doméstico que en 2024 le provocó la fractura de cinco costillas y lo obligó a interrumpir su gira terminó convirtiéndose en mucho más que un contratiempo para Fito Páez. Aquella pausa inesperada abrió un período de revisión personal que ahora llega a la pantalla con “El mundo cabe en una canción”, el documental que Netflix estrenó este jueves y que propone un recorrido íntimo por la vida y la obra del músico rosarino.
Durante más de un año, el director Matías Gueilburt siguió de cerca al artista en ensayos, estudios de grabación, escenarios y viajes por América Latina, Europa y Estados Unidos. Pero la película se aleja de la biografía tradicional: en lugar de avanzar de manera cronológica, parte del presente de Páez para recuperar recuerdos, personas y episodios que marcaron su trayectoria.
El documental muestra distintas facetas del músico, tanto frente al público como en momentos de mayor intimidad. El accidente, la recuperación en el hospital, sus hijos, sus amigos, las pérdidas, los excesos y también los tropiezos aparecen como piezas de un relato personal en el que no quedan afuera las zonas menos conocidas de su historia.
Las canciones ocupan un lugar fundamental en ese recorrido. Cada una funciona como una puerta hacia diferentes momentos de su vida y permite conectar sus experiencias personales con una carrera artística que ya supera las cuatro décadas.





