Netflix estrenó el 17 de septiembre Monstruo: la historia de Lizzie Borden, la cuarta entrega de la exitosa antología creada por Ryan Murphy e Ian Brennan. En esta oportunidad, la serie se mete de lleno en uno de los crímenes más célebres de la historia de Estados Unidos: el caso de Lizzie Borden, la joven acusada de asesinar a hachazos a su padre y a su madrastra en la década de 1890.
La protagonista es Ella Beatty, hija de los actores Annette Bening y Warren Beatty, quien interpreta a Lizzie y se pone al frente de una historia que, con el paso del tiempo, se convirtió en parte del imaginario popular estadounidense y dio origen a canciones, rimas infantiles y numerosas adaptaciones.
La trama presenta a Lizzie como una joven perteneciente a una familia acomodada de Nueva Inglaterra, atrapada junto a su criada Bridget Sullivan en un entorno marcado por la violencia, la humillación y las rígidas normas de la época. En medio de esa situación, ambas encuentran refugio en un mundo de fantasías atravesado por el deseo, el poder y la venganza, hasta que una serie de asesinatos transforma sus vidas para siempre.
Con Lizzie Borden como nueva figura central, la antología vuelve a explorar cómo algunos de los crímenes más perturbadores de la historia pueden convertirse, con el paso del tiempo, en verdaderos mitos de la cultura popular.





