Las elecciones en Brasil quedaron bajo una nueva tensión internacional. La Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) evaluó como “crítico” el riesgo de presión e interferencia de Estados Unidos, según un informe reservado distribuido entre autoridades del Gobierno, el Tribunal Superior Electoral y el Ministerio de Justicia.
El informe reservado que encendió la alarma
El documento advierte sobre lo que describe como una “tendencia de escalada de presión sobre Brasil” durante el tramo final de la campaña. La evaluación señala que la administración de Donald Trump tendría entre sus objetivos reducir la influencia de China en América Latina y ampliar el acceso estadounidense a recursos, activos estratégicos e infraestructura regional.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, es mencionado en el informe como una de las figuras vinculadas con esa estrategia. La ABIN también relacionó el escenario con sanciones contra ciudadanos y empresas brasileñas y con medidas comerciales impulsadas por Washington.
Brasil se prepara para votar el 4 de octubre
La advertencia se conoce en medio de meses de tensiones diplomáticas y comerciales entre Brasilia y Washington. El informe también menciona los vínculos políticos entre dirigentes brasileños y la administración estadounidense, entre ellos una reunión de Flávio Bolsonaro con Donald Trump en mayo.
La primera vuelta de las elecciones en Brasil será el 4 de octubre. Si ningún candidato supera la mitad de los votos válidos, habrá segunda vuelta el 25 de octubre. El documento refleja una evaluación de la inteligencia brasileña sobre un posible escenario de presión e interferencia, pero no constituye por sí mismo evidencia de una intervención estadounidense en el proceso electoral.





