La canasta de los jubilados alcanzó los $2.090.000 mensuales, según el último relevamiento de la Defensoría de la Tercera Edad. La cifra refleja la distancia entre el costo de una vida digna y los ingresos de millones de adultos mayores en Argentina, de acuerdo con el defensor Eugenio Semino.
El estudio se realiza cada seis meses en ciudades como Mendoza, Córdoba, Rosario y Buenos Aires. Incluye alimentación, medicamentos, vivienda y otros gastos específicos de la tercera edad.
Alquileres y salud, entre los gastos que más preocupan
Semino advirtió que los alquileres y las habitaciones en pensiones, cuyos valores oscilan entre $250.000 y $300.000, representan una carga difícil de afrontar. También señaló el impacto de los coseguros médicos, que pueden alcanzar entre $30.000 y $50.000 por consulta o estudio.
A estas dificultades se suman las demoras en la atención de PAMI y el aumento de los medicamentos, que, según el defensor, provocan interrupciones de tratamientos y postergaciones de diagnósticos.
Jubilados: una brecha que profundiza la crisis
De acuerdo con los datos difundidos por Semino, cerca de cinco millones de jubilados y pensionados perciben alrededor de $500.000 mensuales, con un bono de $70.000 congelado desde marzo de 2024. Otros 2,5 millones cobran entre $850.000 y $900.000.
El defensor cuestionó que el último incremento para quienes cobran la mínima representara apenas $7.000, equivalente a unos $233 diarios. La diferencia entre los haberes y el costo de vida vuelve a poner en primer plano las dificultades económicas, habitacionales y sanitarias que atraviesan los adultos mayores.





