En vísperas de lo que será un verano protagonizado por las fuertes precipitaciones, el director del Centro Regional Mendoza-San Juan del INTA, Claudio Galmarini, dialogó con LV18 y anticipó el impacto del Súper Niño en el agro.
“Estos modelos meteorológicos son de probabilidades, pero la probabilidad es muy alta, casi un 90%, de que tengamos una primavera mucho más lluviosa, con más incidencia de tormentas graniceras y un verano de enero a marzo también con una mayor cantidad de lluvias o promedio de precipitaciones”, explicó Galmarini.
Más lluvias y mayor disponibilidad de agua
Según el director, esto abre dos escenarios que pueden favorecer o no a ciertos sectores. “Por un lado va a haber mayor disponibilidad hídrica y mejores perspectivas para el abastecimiento del agua de riego”, aseguró.
Galmarini explicó que esto se debe a las nevadas extraordinarias registradas durante el invierno y que aún se prolongan hasta octubre. Con el escurrimiento generado por las altas temperaturas de fines de primavera, los embalses podrían alcanzar una buena disponibilidad de agua para riego y quedar con reservas para la temporada 2027-28.

Granizo y enfermedades, las principales preocupaciones
La otra cara de la moneda la padecerán los productores, que deberán estar alerta no solo por el granizo, sino también por los hongos que puede generar la humedad.
“Los productores tienen que estar prevenidos, aquellos que tienen sistemas de defensa antigranizo, sobre todo telas que estén bien colocadas, reemplazar postes”, advirtió Galmarini. Además, recomendó estar atentos al pronóstico, recorrer los cultivos y observar posibles síntomas de enfermedades fúngicas.
Finalmente, solicitó mantener limpias las acequias y los canales para favorecer el escurrimiento del agua y evitar inundaciones.





