La zona fría en Mendoza cambió oficialmente: la modificación del régimen fue promulgada y publicada en el Boletín Oficial. La medida deja a 17 de los 18 departamentos provinciales fuera del esquema general de descuentos en las facturas de gas. Malargüe conservará el beneficio, aunque con cambios en la forma de calcularlo.
En diálogo con LV18, Romina Ríos, titular de la ONG Protectora, explicó cómo impactará la nueva normativa, cuándo se reflejará en las boletas y qué deben hacer los usuarios para intentar mantener una bonificación.
Cuándo se verá el cambio en las facturas de gas
Aunque la ley ya fue promulgada, el efecto no aparecerá de inmediato en todas las facturas. Según Ríos, las boletas que estaban llegando durante octubre todavía debían incluir el descuento correspondiente a los consumos anteriores. El nuevo esquema comenzaría a reflejarse en las facturas previstas para fines de noviembre.
“Las que estén llegando ahora y que lleguen a fin de mes, tienen que venir con el ítem de la zona fría todavía facturado”, explicó.
Cuántos mendocinos podrían mantener el beneficio
La titular de Protectora estimó que alrededor de 422.000 mendocinos recibían el descuento por zona fría. De ese total, aproximadamente 203.000 usuarios podrían continuar con una bonificación mediante el nuevo esquema, siempre que cumplan los requisitos establecidos.
La diferencia es que ahora el acceso dependerá de las condiciones de los subsidios energéticos focalizados. Por eso, no todos los hogares conservarán automáticamente el beneficio que recibían.

El trámite que deben revisar los usuarios
Ríos advirtió que quienes no estén inscriptos en el registro correspondiente deberán realizar el trámite para acceder a los subsidios disponibles.
“Sí o sí para recibir ese adicional zona fría tiene que estar inscripto”, remarcó. Quienes ya se anotaron no necesitan volver a inscribirse por ahora, aunque deberán cumplir las nuevas condiciones.
El impacto más fuerte llegaría en invierno
La referente de Protectora anticipó que el mayor efecto podría sentirse durante el invierno de 2027, cuando aumente el consumo de gas. También cuestionó la falta de claridad de las boletas: “Lamentablemente no lo cumplieron porque sigue siendo igual de confuso”.
En este escenario, recomendó controlar el medidor y comparar su lectura con la factura. La promulgación de la ley ya es un hecho; ahora, la preocupación pasa por cuánto terminará pagando cada hogar y quiénes podrán conservar la ayuda estatal.





