La FCAI de San Rafael, histórica institución de la Universidad Nacional de Cuyo, celebra 65 años de trayectoria con un mensaje que combina orgullo, defensa de la educación pública y preocupación por el futuro. En una entrevista con LV18, su decano, Augusto Roggiero, advirtió sobre la situación presupuestaria universitaria y reclamó una mayor vinculación con la comunidad.
De dos carreras a trece: una historia ligada a San Rafael
La Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria nació el 20 de octubre de 1961 como respuesta a las necesidades productivas del sur mendocino. Hoy cuenta con 13 carreras y, según detalló Roggiero, entregó alrededor de 1.800 títulos desde sus comienzos.
“Es un feliz aniversario para todo San Rafael”, afirmó el decano, quien destacó que la creación de la institución fue una conquista colectiva. La formación en alimentos, química, minería y enología refleja el vínculo entre conocimiento, industria y desarrollo regional.
Roggiero alertó por el futuro de las universidades públicas
El aniversario encuentra a la FACAI en medio del debate por el financiamiento universitario. Durante la entrevista, Roggiero sostuvo que al sistema le quedaba apenas el 7 % del presupuesto, una cifra que corresponde a su declaración y que requiere precisiones sobre el período y el concepto presupuestario al que refiere.
“Tenemos que volver a sacarle brillo a la legitimación social que tenemos”, planteó. También cuestionó las acusaciones sin pruebas contra las universidades y defendió el cumplimiento de las leyes.
Para el decano, la discusión excede a una institución: “La quinta marcha fue por la República, la división de los poderes y el respeto por el Estado de Derecho”.
El desafío: defender la universidad y abrirla a la sociedad
Roggiero reconoció que la defensa de la educación pública no puede limitarse a una postura reactiva. Consideró necesario comunicar mejor qué se investiga, cómo se aplica ese conocimiento y de qué manera beneficia a la comunidad.
La celebración de los 65 años deja así una doble señal: una facultad que contribuyó a formar profesionales para el sur mendocino y una advertencia sobre las condiciones necesarias para sostener esa tarea.
“Uno es que se cumpla la ley; otro, que nos vaya bien en la acreditación; y el tercero, que tengamos un país vivible para todos”, resumió el decano al expresar sus deseos para la institución y el país.





