El sistema educativo de Mendoza atraviesa días de tensión tras las amenazas registradas la semana pasada en distintas escuelas, con un impacto fuerte en San Rafael, donde el viernes se registró un alto nivel de ausentismo. A pocos días de ese episodio, las autoridades aseguran que la situación comienza a estabilizarse, aunque el seguimiento continúa en toda la provincia.
Cómo funciona el protocolo ante amenazas
La directora de Acompañamiento Escolar, Carina Gannam, explicó que cada vez que aparece una señal de alerta se activa un protocolo específico. Esto incluye la comunicación inmediata al 911, la intervención de fuerzas de seguridad y el trabajo de policía científica para investigar el hecho.
El procedimiento no se aplica de forma generalizada, sino únicamente cuando hay indicios concretos, como mensajes, carteles o comentarios que sugieran una posible situación de riesgo dentro de la institución.
El rol de los equipos técnicos en las escuelas
Además del accionar policial, los equipos técnicos cumplen una función central. Profesionales de orientación trabajan dentro de las escuelas para contener a estudiantes, docentes y directivos, y ayudar a interpretar lo que está ocurriendo.
Se trata de un fenómeno relativamente nuevo en el ámbito educativo local, lo que obliga a un abordaje interdisciplinario constante y adaptado a cada situación.

De la alarma inicial a la baja del conflicto
Según indicaron desde la Dirección General de Escuelas, la intensidad del conflicto comenzó a disminuir con el paso de los días. El fuerte impacto inicial, que incluyó ausencias masivas, dio lugar a una progresiva normalización de las actividades.
Las autoridades sostienen que este tipo de conductas busca generar impacto y visibilidad, pero pierde fuerza cuando no logra interrumpir el funcionamiento institucional.
Clases normales y medidas de seguridad
Uno de los puntos centrales fue la decisión de no suspender las clases. Desde el gobierno educativo remarcaron que mantener la continuidad escolar es clave para no ceder ante este tipo de իրավիճaciones.
Al mismo tiempo, se reforzaron medidas de seguridad dentro de los establecimientos para garantizar la integridad de toda la comunidad educativa.
La responsabilidad de las familias
Un aspecto destacado por las autoridades es el rol de las familias. Desde el sistema educativo señalan que no tienen potestad para revisar mochilas o pertenencias, por lo que la responsabilidad recae en los adultos antes de que los estudiantes salgan de sus hogares.
Se promueve que los padres supervisen qué llevan sus hijos a la escuela y que exista un diálogo previo sobre la situación.
Mochilas y control dentro de las instituciones
Como medida preventiva, se busca reducir la cantidad de elementos que los alumnos llevan a clases, facilitando un control visual por parte de docentes.
Sin embargo, no se trata de una prohibición estricta. Si las familias garantizan el contenido de las mochilas, los estudiantes pueden asistir con sus pertenencias habituales, incluso en escuelas técnicas donde son necesarias.

Investigación y consecuencias legales
En paralelo, avanzan las investigaciones judiciales. Según se informó, hay personas identificadas, imputados e incluso detenidos vinculados a estos hechos.
Las autoridades recordaron que los adultos responsables pueden enfrentar consecuencias legales, tanto desde el punto de vista civil como penal, por las acciones de los menores.
Hacia la normalidad con seguimiento activo
De cara a esta semana, el objetivo es consolidar la vuelta a la normalidad en las escuelas. Para eso, continúan los operativos de acompañamiento, la presencia de equipos en territorio y la articulación con la Justicia.
Desde Acompañamiento Escolar insisten en que el enfoque no es solo disciplinario, sino también preventivo y formativo, buscando fortalecer los vínculos dentro de la comunidad educativa.
Más sobre «amenazas en escuelas»
https://lv18.com.ar/amenazas-en-escuelas-de-mendoza-protocolos/





