Un grupo de profesionales trabaja en la conformación del primer cuerpo de Bomberos Voluntarios en el casco urbano de San Rafael, una iniciativa que ya cumplió con los requisitos legales iniciales y cuenta con el aval de los organismos correspondientes.
En diálogo con LV18, Santiago Gramajo, bombero voluntario y presidente de la comisión impulsora del proyecto, explicó que se trata de un proceso que demandó más de un año de trabajo.
“Ya completamos toda la parte legal que nos exige Personería Jurídica y Defensa Civil. Tenemos el visto bueno para avanzar en la creación del cuerpo en la ciudad, donde actualmente no existe un cuartel de bomberos voluntarios”, señaló.

Santiago Gramajo, bombero voluntario e impulsor en la conformación del primer cuerpo de Bomberos Voluntarios en el casco urbano de San Rafael
Una necesidad en el centro urbano
Actualmente, San Rafael cuenta con cuarteles en distintos distritos como Monte Comán, Rama Caída o Villa Atuel, pero no en el núcleo urbano, lo que genera la necesidad de fortalecer la cobertura ante emergencias.
La creación de este nuevo cuerpo permitirá mejorar los tiempos de respuesta y ampliar la capacidad operativa ante incendios, accidentes u otras situaciones críticas.
“Defensa Civil también consideró que era una necesidad, por eso avanzamos con este proyecto de manera ordenada y cumpliendo todos los requisitos”, indicó Gramajo.
Etapa fundacional y búsqueda de recursos
El proyecto se encuentra en una etapa clave: la consolidación institucional y el vínculo con la comunidad.
Actualmente, el equipo se encuentra en la búsqueda de un espacio físico para instalar el futuro cuartel, además de equipamiento y recursos necesarios para su funcionamiento.
En paralelo, también avanzan en la conformación del cuerpo activo.

Convocatoria a voluntarios
En ese marco, este sábado se realizará una primera convocatoria abierta para quienes deseen sumarse como aspirantes a bomberos voluntarios.
El encuentro tendrá lugar en el Club de Leones, donde se brindará una charla informativa y se realizarán entrevistas iniciales.
Gramajo explicó que se trata de una actividad voluntaria, por lo que se necesita una base amplia de integrantes.
“El bombero voluntario destina el tiempo que no le dedica a su trabajo o a su familia, por eso necesitamos muchas personas para poder cubrir los servicios”, sostuvo.
Los interesados deben tener entre 18 y 45 años, aunque también se convoca a vecinos que quieran colaborar en áreas como logística, comunicación o mantenimiento.
Un proyecto comunitario
Desde la organización remarcaron que el proyecto tiene un fuerte carácter social y comunitario, por lo que el acompañamiento de la población será clave para su desarrollo.
“Queremos que la comunidad nos conozca, que sepa que somos un grupo consolidado y que estamos trabajando seriamente para lograr este objetivo”, afirmó Gramajo.
Quienes deseen sumarse o colaborar pueden contactarse a través de redes sociales o por teléfono, donde recibirán información sobre los requisitos y próximos pasos.
Con el respaldo institucional ya asegurado, el desafío ahora será consolidar el equipo, conseguir un espacio físico y avanzar hacia la puesta en funcionamiento del futuro cuartel en la ciudad.





