Mónica Quiroga presentó su emprendimiento Cacao y Vainilla en la columna “La cocina de Joni”, del programa La Comunidad Despierta. Durante la entrevista, compartió la historia de esta heladería sanrafaelina, que apuesta por los sabores originales, la variedad y las alternativas para personas con necesidades alimentarias específicas.
Una experiencia personal que dio origen al emprendimiento
La iniciativa surgió a partir de una dificultad cotidiana: Quiroga y su mejor amiga, celíaca e intolerante a la lactosa, tenían problemas para encontrar helados que se adaptaran a sus necesidades. A partir de esa experiencia, decidió cambiar de rubro y, junto a un artesano especializado, comenzó a desarrollar una propuesta propia.
El emprendimiento comenzó con diez sabores y actualmente ofrece más de 50 variedades. Entre ellas se encuentran tiramisú, lemon pie y combinaciones originales con vino, como Malbec con frambuesa.
Opciones reducidas en lactosa y proyectos de crecimiento
Quiroga aclaró que los helados son reducidos en lactosa, pero no libres de ella. La propuesta busca que tanto las personas con restricciones alimentarias como quienes no las tienen puedan disfrutar de nuevas experiencias de sabor.
Además, señaló que el equipo trabaja en los trámites de habilitación y en futuros proyectos de crecimiento, entre ellos la posibilidad de contar con una fábrica propia.
De los pedidos por redes a la atención al público
En sus comienzos, Cacao y Vainilla funcionaba mediante pedidos por redes sociales y envíos a domicilio. Con el tiempo, la demanda de los clientes impulsó la apertura de un espacio de atención al público en el garaje de su vivienda, que fue adaptado como una pequeña heladería.
🎧 Escuchá la entrevista completa en la columna “La cocina de Joni”, del programa La Comunidad Despierta, y conocé más sobre la historia, los sabores y los proyectos de Cacao y Vainilla.





