El escenario de los supermercados de Mendoza muestra una transformación profunda en los hábitos de compra. Mientras las ventas de las grandes cadenas acumularon una caída del 15,7% frente a 2023, los comercios de cercanía advierten que el consumidor ya no compra como antes.
Daniel Garre, titular de La Yunta, describió el momento del sector como “raro” y atravesado por una fuerte presión sobre los costos.
“Hoy el costo más alto que tenemos es energía, personal y… estamos trabajando mucho el tema de los alquileres”, explicó en diálogo con LV18.
Menos compras impulsivas y más búsqueda de precios
Garre aseguró que el consumidor está tomando decisiones más calculadas y que las promociones tienen cada vez mayor peso.
“Están haciendo compras más inteligentes”, afirmó.
Según su mirada, muchas familias dejaron de comprar grandes cantidades y comenzaron a adquirir productos puntuales cuando los necesitan. El fenómeno también modifica las marcas elegidas.
“Hay buenas marcas en segunda línea que por ahí antes no eran tan visibles, hoy sí”, señaló.
Un ejemplo que aportó resulta revelador: mientras antes La Yunta vendía grandes volúmenes de Pepsi, ahora aumentaron las ventas de Coca-Cola y Rumipal. Para Garre, la explicación está directamente relacionada con los precios y la capacidad de adaptación de cada marca.

Daniel Garre, titular de La Yunta, analizó la situación de los supermercados y los nuevos hábitos de consumo.
El dato que preocupa detrás de la góndola
La situación tiene un contexto más amplio. Un informe señala que las ventas en supermercados mendocinos acumularon hasta mayo una baja del 3,5% interanual y del 15,7% respecto de 2023.
En ese escenario, el crecimiento mensual que registra La Yunta no necesariamente contradice la crisis: también puede mostrar un cambio en dónde y cómo compra la gente.
La empresa cuenta actualmente con 38 sucursales y franquicias, además de presencia en La Pampa y Mendoza Capital.
La apuesta por las marcas sanrafaelinas
Otro dato que sobresale es la expansión de productos locales. Garre explicó que La Yunta lleva marcas sanrafaelinas hacia otros mercados y anticipó un programa junto al municipio para dar espacio en las góndolas a productores locales.
“El proveedor local es muy importante”, remarcó.
La transformación del consumo, entonces, no se reduce a vender menos. También implica comprar distinto, comparar más, elegir segundas marcas y exigir promociones. La góndola se convirtió en un reflejo bastante preciso de una economía donde cada peso cuenta.





