El Municipio de San Rafael y el INTA Rama Caída pondrán en marcha un programa de capacitaciones de huerta en San Rafael que recorrerá los distritos durante un mes. La propuesta apunta a recuperar las huertas familiares, promover el autoconsumo y facilitar el acceso a alimentos producidos en casa.
Pero hay un dato que los vecinos deberán tener en cuenta: para recibir las semillas no alcanza con acercarse el día del taller. Es necesario inscribirse previamente en la delegación municipal correspondiente y participar de la capacitación.
Las capacitaciones comienzan el 18 de agosto
Los encuentros se realizarán martes y jueves, a las 9.30, y comenzarán el 18 de agosto en Goudge y Monte Comán. El cronograma continuará hasta el 17 de septiembre, cuando las actividades lleguen a El Nihuil, Punta del Agua y Los Toldos.
La agenda incluye además La Nora, Cuadro Nacional, El Cerrito, El Chañaral, Capitán Montoya, Las Malvinas, Rama Caída, El Sosneado, El Tropezón, Salto de las Rosas, Real del Padre, Atuel Norte, Calle Larga, Colonia Rusa, La Guevarina, Villa Atuel, Jaime Prats, Villa 25 de Mayo, Cuadro Benegas, Colonia Elena y La Llave.

Eliana García, jefa de la Agencia de Extensión Rural de San Rafael, explicó en LV18 los detalles del programa de capacitaciones de huerta y la entrega de semillas en los distritos.
Qué enseñará el INTA y qué semillas entregarán
Según explicó en LV18, Eliana García, jefa de la Agencia de Extensión Rural de San Rafael, los talleres abordarán suelo, agua, siembra, profundidad de plantación, calendario de siembra y cuidados para obtener verduras saludables.
“La idea es llegar a todas las delegaciones y subdelegaciones del departamento”, señaló García, quien anticipó una agenda de cinco o seis capacitaciones semanales.
El programa contempla 11 especies de hortalizas, entre ellas tomate, zapallo, perejil y albahaca.

Una propuesta útil, pero que exige organización
García destacó que producir alimentos en casa puede ayudar a la economía familiar y permitir conocer cómo fueron cultivadas las verduras.
“Es una forma de saber qué es lo que comemos porque lo estamos cultivando nosotros”, afirmó.
El desafío estará ahora en que la iniciativa no quede solamente en la entrega de semillas. El seguimiento técnico y el acompañamiento posterior serán determinantes para que las capacitaciones se traduzcan en huertas que efectivamente produzcan alimentos.
“Invitar a toda la gente que se sume a este programa y que se sume a este impulso de generar su propio alimento”, concluyó García





