Charly García cumple este viernes 23 de octubre 75 años y su trayectoria vuelve a poner en primer plano a uno de los artistas más influyentes de la música nacional. Autor de clásicos como Rasguña las piedras, Los dinosaurios e Inconsciente colectivo, atravesó distintas épocas con canciones que combinaron innovación musical, sensibilidad y una mirada crítica sobre la sociedad.
De la música clásica a Sui Generis
Carlos Alberto García Moreno nació el 23 de octubre de 1951. Con oído absoluto, comenzó su formación musical durante la infancia y, a los doce años, obtuvo el título de profesor de teoría y solfeo. Sin embargo, el descubrimiento de los Beatles amplió sus horizontes y lo acercó definitivamente a la música popular.
Durante su adolescencia conoció a Nito Mestre, con quien formó Sui Generis. El dúo alcanzó la popularidad con Vida (1972), que incluyó “Canción para mi muerte”, y consolidó su llegada con Confesiones de invierno (1973), donde apareció “Rasguña las piedras”.
En 1974, Pequeñas anécdotas sobre las instituciones incorporó nuevos sonidos y letras críticas que enfrentaron la censura. La despedida de Sui Generis se realizó el 5 de septiembre de 1975, con dos funciones en el Luna Park que reunieron a más de 25.000 personas.

Serú Girán y una nueva etapa musical
Tras participar en PorSuiGieco y liderar La Máquina de Hacer Pájaros, García formó Serú Girán en 1978 junto a David Lebón, Pedro Aznar y Oscar Moro. La banda se convirtió en una de las más convocantes del país con discos como La grasa de las capitales, Bicicleta y Peperina.
En plena dictadura, canciones como “Canción de Alicia en el país” utilizaron metáforas para expresar el clima de época. Serú Girán se despidió en 1982, después de dejar una huella profunda en el rock nacional.
Ese mismo año, García inició su carrera solista con Yendo de la cama al living, que incluyó “No bombardeen Buenos Aires” e “Inconsciente colectivo”. En 1983 publicó Clics modernos, grabado en buena parte en Nueva York, con temas como “Los dinosaurios” y “Nos siguen pegando abajo”. Un año después llegó Piano bar, con clásicos como “Demoliendo hoteles” y “Cerca de la revolución”.
Colaboraciones, experimentación y regreso a los escenarios
A lo largo de su carrera, García compartió proyectos con figuras como Luis Alberto Spinetta, Pedro Aznar y Mercedes Sosa. En los años 90 publicó Filosofía barata y zapatos de goma, presentó la ópera rock La hija de la lágrima y desarrolló la propuesta experimental de Say No More.
En 2002 lanzó Influencia, álbum por el que recibió el Gardel de Oro. Al año siguiente editó Rock and Roll YO, dedicado a María Gabriela Epumer, su guitarrista y amiga. Tras una internación en 2008, regresó a los escenarios en 2009 con el recordado Concierto subacuático, realizado en Vélez bajo una intensa lluvia.
Su discografía continuó con Random (2017) y La lógica del escorpión (2024), álbum que reunió colaboraciones de David Lebón, Pedro Aznar y Fito Páez, además de una participación póstuma de Spinetta.

Un legado que atraviesa generaciones
A los 75 años, Charly García representa mucho más que una extensa discografía. Sus canciones acompañaron distintas etapas de la historia argentina, encontraron formas de expresión incluso en tiempos de censura y siguen vigentes en la memoria colectiva.
Desde aquel niño que sorprendía frente al piano hasta el artista que desafió los límites del rock, construyó un repertorio que continúa pasando de generación en generación. Sus canciones siguen sonando en casas, recitales y encuentros populares, confirmando la vigencia de una obra fundamental para la cultura argentina.





