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Consumo de carne en Mendoza: cayó 11,5% y crece la alarma por el cierre de carnicerías

Por Verónica Iglesias

27 de julio de 2026
Comercios de barrio analizan estrategias para sobrevivir a un mercado más exigente.
Comercios de barrio analizan estrategias para sobrevivir a un mercado más exigente.

El tradicional asado argentino enfrenta una nueva realidad en Mendoza: menos compradores, más costos y carnicerías que luchan por sobrevivir. El consumo de carne en Mendoza registró una caída interanual del 11,5% durante el primer semestre, con un promedio cercano a los 47 kilos por habitante al año.

La carne vacuna pierde espacio en la mesa de los mendocinos

El dato refleja un cambio profundo en los hogares. Frente al aumento de precios, muchos consumidores comenzaron a reemplazar la carne vacuna por pollo y cerdo.

“La gente ha reemplazado la carne vacuna por proteínas alternativas como el pollo y el cerdo”, explicó José Rizzo, presidente de la Cámara de Abastecedores de Carne de Mendoza.

Menos ventas y más costos ponen en riesgo a las carnicerías

El problema no está solamente en el mostrador. Los comercios enfrentan aumentos de alquileres, energía, combustibles e insumos, mientras las ventas bajan.

“El impacto de la baja de ventas contra los aumentos que ha habido en alquileres, energía eléctrica o bolsas de polietileno hace que el peso del gasto se potencie”, señaló Rizzo.

Un mercado tensionado entre exportaciones y consumo interno

Desde el sector advierten que la carne mantiene precios elevados por una oferta limitada y una demanda internacional sostenida.

“Para la segunda mitad del año no hay una tendencia a la baja en los valores de la carne”, afirmó el dirigente, quien anticipó un escenario de precios altos.

El desafío será sostener las carnicerías de barrio

La caída del consumo abre un interrogante sobre el futuro del comercio tradicional. Con márgenes cada vez más ajustados, los pequeños negocios deberán adaptarse para evitar nuevos cierres.

“La prioridad inmediata pasa por readecuarnos a esta nueva realidad de costos”, concluyó Rizzo.