Durante 20 días consecutivos, el cierre del Paso Cristo Redentor volvió a dejar en evidencia la fragilidad de la principal conexión terrestre entre Argentina y Chile. La interrupción del tránsito, sumada al cierre del Paso Pehuenche, reactivó el histórico reclamo para concretar el Paso Las Leñas, un proyecto que desde hace más de tres décadas espera definiciones políticas y que, según especialistas, podría operar durante todo el año.
El cierre del Cristo Redentor vuelve a encender el debate
La presidenta de la Específica de Desarrollo Regional de la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael, Graciela Montaña, sostuvo en LV18 que la situación «demuestra la necesidad de pasos alternativos».
«No es una solución solamente para el sur mendocino; es un corredor bioceánico que conecta el Pacífico con el Atlántico«, afirmó.
Montaña recordó que el cierre prolongado afecta al comercio regional, al transporte internacional y también al bolsillo de los consumidores. «El Mercado Cooperativo de Guaymallén informó aumentos de hasta un 40% en frutas y verduras producto de estas dificultades logísticas», señaló.

Por qué el Paso Las Leñas vuelve a ser prioridad
Según explicó la dirigente, el proyecto presenta ventajas técnicas que lo convierten en una alternativa estratégica.
«Está ubicado a unos 2.050 metros de altura, lo que permitiría que permanezca operativo los 365 días del año. Además, tiene pendientes suaves, pocas curvas y sería mucho más sencillo de mantener despejado durante el invierno», indicó.
También recordó que estudios internacionales realizados sobre más de 80 pasos cordilleranos concluyeron que Las Leñas es el único con condiciones para garantizar conectividad permanente.
«Lo que falta es decisión política»
La presidenta de la Específica fue contundente al señalar cuál considera que es el principal obstáculo.
«Si tuviera que enumerar las razones, la primera es la falta de decisión política«, expresó.
Explicó que aún resta completar la conformación del EBI Las Leñas, organismo binacional encargado de coordinar el proyecto y gestionar financiamiento internacional, además de reactivar el Comité de Integración, que no se reúne desde 2017.
Mientras tanto, el sur mendocino continúa esperando una obra considerada estratégica para el comercio del Mercosur y la integración entre Argentina y Chile.





