La escuela agraria 4-197 Ingeniero Agrónomo Julio César Gatica, ubicada en La Guevarina, San Rafael, cumplió 25 años de vida institucional el pasado 5 de marzo. Los festejos oficiales se realizarán el próximo 10 de abril, en una jornada que combinará actos, exposiciones y actividades abiertas a la comunidad.
La directora Roxana Quiroga explicó que la decisión de postergar la celebración responde al inicio del nuevo ciclo lectivo y a la reciente conformación del equipo de gestión.
“Asumimos el 1 de febrero y necesitábamos tiempo para hacer un diagnóstico institucional y organizar el plan de mejora”, señaló en diálogo con LV18.
Historia y presente de la escuela agraria 4-197
La institución cuenta actualmente con una matrícula de 120 estudiantes en nivel secundario y forma técnicos agropecuarios con una fuerte impronta práctica.
Se trata de una escuela con profundo arraigo en la comunidad de San Rafael, donde la formación no se limita al aula. Los estudiantes aprenden en entornos productivos reales, lo que fortalece el vínculo entre educación y trabajo.
Formación práctica: aprender haciendo
Uno de los rasgos distintivos de la escuela agraria 4-197 es su modelo educativo basado en la práctica constante.
El predio cuenta con una finca experimental donde se desarrollan distintas actividades:
- Producción de vid, con varietales como syrah
- Cultivo de frutales como duraznos, ciruelas y membrillos
- Granja con animales, incluyendo cerdos, conejos y aves de corral
- Producción de huevos y cría de pollos
Además, los alumnos participan en la elaboración de productos, como conservas de tomate, lo que forma parte esencial de su aprendizaje técnico.
“Un técnico agropecuario aprende haciendo. Nosotros tenemos que garantizar esas prácticas para asegurar una formación completa”, remarcó Quiroga.

Roxana Quiroga, directora de la escuela agraria 4-197.
El desafío económico de sostener la producción
La escuela no solo enfrenta desafíos educativos, sino también productivos. Mantener los entornos de práctica implica costos constantes.
Entre ellos se destacan:
- Alimentación de animales
- Insumos para elaboración
- Combustible para maquinaria
- Mantenimiento de infraestructura
Parte de estos gastos se cubren con la comercialización de la producción escolar, mientras que otra parte se sostiene gracias a acuerdos con empresas locales que colaboran con la institución.
Una escuela vinculada a la comunidad
La mayoría de las familias de los estudiantes están ligadas al trabajo rural, especialmente a la vitivinicultura.
Esto convierte a la escuela agraria 4-197 en un actor clave dentro del entramado social y productivo de la región. No solo forma estudiantes, sino que también acompaña la realidad económica del entorno.
“Hay un fuerte compromiso de las empresas locales que siguen apoyando a la escuela. Eso permite que podamos sostener el modelo educativo”, explicó la directora.
Los festejos por los 25 años
El acto central se realizará el 10 de abril desde las 10 de la mañana. La jornada incluirá:
- Exposición de trabajos de los alumnos
- Acto protocolar
- Reconocimientos a docentes, egresados y directivos
- Almuerzo institucional
Además, durante el año se desarrollarán otras actividades tradicionales como el concurso de poda y la expo escolar.
Un modelo educativo con identidad propia
Las escuelas agropecuarias se caracterizan por generar un fuerte sentido de pertenencia en sus comunidades.
En este caso, la escuela agraria 4-197 no solo cumple una función educativa, sino también social y productiva, integrando a estudiantes de distintos distritos y parajes cercanos.
A 25 años de su creación, la institución sigue consolidándose como un espacio clave para la formación técnica y el desarrollo local.






