Estudiantes de tercer año de la Escuela ENET N.º 417 Ejército de los Andes, de San Rafael, desarrollaron una bicicleta adaptada destinada a facilitar el traslado y la recreación de chicos con discapacidad motora. La iniciativa surgió dentro de los talleres de la institución y fue concretada a partir del trabajo conjunto entre docentes y alumnos.
Según explicó Brian Lara, profesor de la escuela ENET, el proyecto comenzó a partir de la idea de adaptar una bicicleta convencional para que pudiera ser utilizada por una persona con dificultades para desplazarse por sus propios medios. A partir de allí, los estudiantes comenzaron a diseñar, modificar y probar distintas alternativas hasta alcanzar un modelo funcional.
La denominada “Bicicleta Inclusiva” incorpora una tercera rueda y un asiento lateral, además de un apoyo para los pies y un cinturón de seguridad. De esta manera, permite trasladar a un estudiante de manera segura, mientras otra persona se encarga de conducir la bicicleta.
La primera unidad fue presentada y entregada a la Escuela Gicolini, donde fue recibida con entusiasmo por los estudiantes, que pudieron utilizarla y disfrutar de paseos dentro del establecimiento. A partir de esta experiencia, surgió la posibilidad de avanzar en la fabricación de nuevas bicicletas para ampliar la cantidad de unidades disponibles.
Lara destacó especialmente el compromiso de los alumnos, que no solo trabajaron durante las horas de taller, sino que también aportaron ideas, buscaron diseños y participaron de las distintas pruebas y modificaciones necesarias para concretar el proyecto.
La iniciativa forma parte de las actividades prácticas que desarrollan los estudiantes de la ENET en sus talleres. En el caso de este grupo, el proyecto se llevó adelante durante la rotación por el área de soldadura, combinando los aprendizajes técnicos con una propuesta destinada a generar un beneficio concreto para otros jóvenes.
Para continuar con la fabricación y mejorar las unidades existentes, desde la escuela señalaron que son necesarios distintos insumos, entre ellos cinturones de seguridad, materiales para tapizado, goma espuma, pegamento, cámaras y cubiertas de bicicleta, además de otros elementos.
También se reciben bicicletas que ya no son utilizadas y que pueden ser reacondicionadas para nuevos proyectos. Las donaciones pueden acercarse a la escuela en cualquiera de sus turnos y quedan registradas mediante el correspondiente procedimiento institucional.
De esta manera, el proyecto de la Bicicleta Inclusiva no solo representa una experiencia de aprendizaje para los estudiantes, sino también una propuesta de inclusión que busca generar espacios de participación y recreación para chicos con discapacidad motora.





