La incertidumbre crece minuto a minuto en Mendoza. Paula Giménez y Lucas Aguilera, los mendocinos detenidos en Libia mientras participaban de un convoy internacional de ayuda humanitaria hacia Gaza, permanecen incomunicados desde el domingo 24 de mayo.
El último contacto antes de desaparecer
Según relató Beto Aguilera, hermano de Lucas, ambos integraban una caravana solidaria compuesta por unas 250 personas de distintos países. Tras permanecer más de dos semanas varados en el desierto, un grupo de diez activistas se adelantó al puesto fronterizo “5+5” para gestionar el paso hacia Egipto.
Fue allí donde todo cambió.
“Desde ese momento no supimos más nada. Lo único que pedimos es una fe de vida”, expresó con angustia en diálogo con LV18.
“No cometieron ningún delito”
Lucas, médico veterinario, y Paula, psicóloga, viajaban en representación de NODAL y el Centro de Estudios Agrarios (CEA). Sus familiares insisten en que el único objetivo era entregar asistencia humanitaria a civiles afectados por la guerra.
“Ellos tienen la solidaridad en el ADN. No fueron a hacer otra cosa que ayudar”, sostuvo Beto.

Reclamos por falta de respuestas oficiales
Las familias denunciaron que hasta el momento no recibieron información concreta por parte de Cancillería argentina ni del Gobierno provincial.
“Estamos totalmente desamparados”, afirmó el hermano de Lucas, quien además confirmó que las embajadas y organismos internacionales evalúan acciones legales para intentar localizar a los activistas.
Mientras tanto, organizaciones sociales y de derechos humanos impulsan campañas para visibilizar el caso y exigir la liberación de los mendocinos detenidos en Libia.





