En los estudios de LV18, las abogadas previsionales Ángeles Sorroche y Florencia Montenegro abordaron un tema que genera numerosas consultas dentro del sistema previsional argentino: la llamada jubilación anticipada, conocida técnicamente como retiro transitorio por invalidez.
Se trata de una herramienta que permite a aquellas personas que, por motivos de salud, ya no pueden continuar trabajando acceder a un beneficio previsional antes de cumplir la edad jubilatoria. Sin embargo, las especialistas explicaron que el trámite tiene requisitos específicos y un proceso que puede resultar complejo.

Ángeles Sorroche y Florencia Montenegro, abogadas previsionales
Qué es el retiro transitorio por invalidez
Según explicaron las profesionales, lo que comúnmente se denomina “jubilación anticipada” corresponde en realidad al retiro transitorio por invalidez, un beneficio que pueden solicitar quienes presentan una incapacidad laboral significativa.
Para acceder, la persona debe demostrar al menos un 66% de incapacidad laboral, porcentaje que es evaluado por una comisión médica luego de iniciado el trámite.
“El análisis no solo tiene que ver con la enfermedad o lesión que tenga la persona, sino también con el tipo de trabajo que realizaba. La incapacidad se evalúa en relación con su actividad laboral”, explicaron.
Los requisitos para iniciar el trámite
Además del porcentaje de incapacidad, existen otros requisitos fundamentales vinculados a los aportes previsionales.
Uno de los principales es contar con lo que se denomina regularidad en los aportes, es decir, haber trabajado o haber realizado contribuciones dentro de los últimos tres años.
En términos generales, la normativa establece que la persona debe haber realizado al menos 30 meses de aportes o 18 meses en determinados casos dentro de ese período reciente para ser considerada aportante regular.
El trámite se inicia ante ANSES, organismo que posteriormente otorga un turno para presentarse ante la comisión médica de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, encargada de determinar el grado de incapacidad.
Un proceso que puede demorar
Las abogadas señalaron que el procedimiento suele extenderse durante varios meses e incluso superar el año, dependiendo de los estudios médicos que se soliciten y de la evaluación realizada por la comisión.
Además, indicaron que una gran parte de los trámites suele ser rechazada en primera instancia, por lo que muchas veces es necesario iniciar instancias de apelación.
En ese sentido, remarcaron la importancia de presentar correctamente la documentación médica desde el inicio, incluyendo historias clínicas, radiografías, estudios y todo antecedente relacionado con las patologías que presente la persona.

Un beneficio que no siempre es definitivo
Otro aspecto importante es que este retiro no siempre es permanente. Como su nombre lo indica, se trata de un beneficio transitorio.
Quienes lo obtienen cobran aproximadamente el 80% del haber jubilatorio y, además, deben someterse a revisiones médicas periódicas.
A los tres años de otorgado el beneficio, la persona vuelve a ser evaluada por la comisión médica para determinar si la incapacidad continúa, si se agravó o si hubo una recuperación.
Dependiendo del resultado, el beneficio puede confirmarse de manera definitiva, extenderse por un nuevo período o incluso darse de baja si el porcentaje de incapacidad disminuye.
Qué pasa con el trabajo y los aportes
Las especialistas también aclararon que quienes reciben este beneficio no pueden volver a trabajar en relación de dependencia, aunque sí pueden continuar realizando aportes como monotributistas.
Esto puede resultar útil para seguir generando aportes previsionales que permitan, al llegar a la edad jubilatoria, acceder posteriormente a la jubilación ordinaria.
La importancia del asesoramiento
Finalmente, las abogadas remarcaron que uno de los errores más frecuentes al iniciar este trámite es no presentar toda la documentación médica o no explicar correctamente la relación entre la incapacidad y la actividad laboral.
Por ello, recomendaron buscar asesoramiento especializado para organizar la prueba médica y laboral, lo que puede facilitar el proceso y evitar rechazos iniciales.





