De a poco, comienza a llegar ese momento que ningún amante del fútbol quisiera vivir: la despedida de Lionel Messi de la Selección Argentina. Este domingo, minutos después de las 17, el capitán llegó al predio de la AFA en Ezeiza para sumarse a los entrenamientos dirigidos por Lionel Scaloni, de cara al partido del martes a las 20 ante Benín, que marcará su última presentación con la camiseta albiceleste.
La llegada de Messi al predio tuvo un significado especial. El rosarino arribó en una camioneta procedente de Rosario, adonde había llegado el viernes luego de completar una semana de entrenamientos con Inter Miami. Como en cada oportunidad, saludó a los efectivos de seguridad y recorrió el camino que conduce desde el ingreso hasta el complejo habitacional. Esta vez, sin embargo, lo hizo por última vez como integrante de la Selección.
En ese trayecto, seguramente aparecieron recuerdos de una carrera que comenzó hace más de dos décadas. Desde aquella primera convocatoria a la Sub 20 y el amistoso ante Paraguay en Argentinos Juniors, que sirvió para asegurarlo para Argentina, hasta su debut en la Mayor de la mano de José Pekerman.
También quedaron atrás los años de aprendizaje junto a Diego Maradona, las conversaciones con Alejandro Sabella y, más recientemente, la etapa bajo la conducción de Lionel Scaloni, marcada por una serie de títulos que cambiaron para siempre la historia de la Selección.
Messi realizó este domingo su penúltimo entrenamiento con Argentina. La última práctica será este lunes, en la previa del encuentro del martes por la noche ante el seleccionado de Benín, una jornada que estará cargada de emoción por tratarse de su despedida del equipo nacional.

El penúltimo entrenamiento de Messi
Poco después de su llegada, Messi se reencontró con el grupo, al igual que Rodrigo De Paul, Giovani Lo Celso y Nicolás Otamendi, quienes también se sumaron a la concentración.
Como era de esperarse, todas las miradas estuvieron puestas en el capitán. Sin embargo, lejos de mostrarse afectado por el momento, Messi se presentó con su habitual sonrisa y disfrutó del reencuentro con sus compañeros, como si se tratara de una convocatoria más.
El tradicional asado de los campeones
La jornada tuvo además otro momento especial. Por la noche, el plantel compartió el tradicional asado de los campeones, una costumbre que se convirtió en parte de la intimidad de este grupo.
Cada vez que la Selección se reúne, ya sea en Ezeiza o durante sus viajes por el mundo, los jugadores aprovechan estos encuentros para compartir algo más que una concentración. En esta ocasión, el asado tuvo un condimento especial: fue uno de los últimos momentos de Messi junto a sus compañeros antes de cerrar una etapa histórica con la camiseta argentina.





