Después de varios años de cruces, reclamos y disputas en la Justicia, Luciana Salazar y Martín Redrado finalmente alcanzaron un acuerdo para cerrar los distintos litigios que mantenían abiertos, entre ellos los relacionados con la manutención de Matilda, la hija de la modelo.
El entendimiento se concretó este jueves durante una nueva audiencia de conciliación. Según informó Paula Varela en Intrusos, se trató de la última instancia del proceso y, pese a que podían haber delegado la participación en sus abogados, ambos decidieron asistir personalmente y encontrarse cara a cara.
Uno de los principales puntos de conflicto entre Salazar y Redrado había estado vinculado con los derechos y la manutención de Matilda. La disputa se extendió durante años, atravesó diferentes instancias judiciales y estuvo acompañada por declaraciones públicas de ambas partes.
Un acuerdo con cláusula de confidencialidad
De acuerdo con lo informado por Varela, esta vez las partes lograron ponerse de acuerdo y avanzar en el cierre de todos los conflictos que aún permanecían pendientes. Además, firmaron una cláusula de confidencialidad, por lo que no trascenderán los detalles del convenio ni las condiciones económicas pactadas.
Tras la audiencia, la periodista se comunicó con Luciana Salazar, quien expresó su alivio por el cierre de la disputa con una frase contundente: “Vuelvo a ser feliz, vuelvo a vivir en paz”.
La negociación estuvo encabezada por los abogados Bernardo Beccar Varela, representante de Redrado, y Mariana Gallego, por parte de Salazar. El trabajo de ambos habría sido clave para alcanzar el entendimiento que, después de años de enfrentamientos, permitiría poner punto final a la batalla judicial entre la modelo y el economista.





