La inteligencia artificial atraviesa una disputa que combina tecnología, negocios y geopolítica. El crecimiento de los modelos abiertos y el avance de empresas asiáticas que ofrecen alternativas de alto rendimiento y menor costo están modificando el escenario en el que compiten las grandes compañías del sector.
El tema fue analizado en la Columna Tecnológica del programa La Comunidad Despierta, donde participó Dante Andres Iturri, desarrollador de software full stack, especializado en lógica, maquetación y diseño de interfaces, desarrollo de páginas web y sistemas complejos e integración de inteligencia artificial a sistemas web.
Durante la entrevista, Iturri explicó la diferencia entre los modelos cerrados y los llamados open-weight. Mientras compañías como OpenAI y Anthropic mantienen modelos cuyo funcionamiento interno y entrenamiento no están completamente disponibles para el público, los modelos abiertos permiten un mayor acceso a sus componentes, posibilitando que desarrolladores y empresas puedan descargarlos, adaptarlos y ejecutarlos localmente.
En este escenario, el avance de distintos laboratorios asiáticos comenzó a generar una fuerte competencia. Según explicó el desarrollador, modelos provenientes de China están alcanzando prestaciones comparables a algunas alternativas occidentales, pero con costos de utilización considerablemente menores.
Uno de los puntos centrales de esta disputa es la denominada “destilación” de modelos. Se trata de una técnica mediante la cual un sistema puede aprender a partir de las respuestas generadas por otro modelo, permitiendo desarrollar alternativas más pequeñas o económicas. Esta práctica generó cuestionamientos por parte de empresas estadounidenses, que plantean interrogantes sobre el uso de sus tecnologías y datos.
Iturri también señaló que la competencia está teniendo un impacto directo sobre los precios. Los desarrolladores comenzaron a encontrar modificaciones en los sistemas de suscripciones y límites de uso de las principales plataformas, mientras que las alternativas abiertas aparecen como una opción cada vez más atractiva para reducir costos.
La discusión también alcanza a la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento de la inteligencia artificial. Los grandes centros de datos requieren enormes cantidades de capacidad de procesamiento, energía y sistemas de refrigeración. Por este motivo, distintas regiones con disponibilidad energética y condiciones climáticas favorables se encuentran en el radar de empresas vinculadas al desarrollo de esta tecnología.
En ese sentido, durante la columna también se mencionó el interés que existe por instalar infraestructura tecnológica en Argentina y, particularmente, en zonas de Mendoza. La cercanía con los usuarios y las condiciones necesarias para operar grandes centros de servidores son algunos de los factores que pueden influir en la elección de estos lugares.
Más allá de la competencia entre compañías y países, el avance de los modelos abiertos plantea una discusión sobre quién tendrá acceso a la inteligencia artificial en los próximos años. Para los desarrolladores, contar con modelos que puedan ejecutarse localmente puede significar mayor independencia tecnológica y nuevas posibilidades para crear aplicaciones y servicios.
La disputa entre modelos abiertos y cerrados, los costos, la infraestructura y el acceso a la tecnología configuran así una competencia que podría tener consecuencias sobre buena parte del desarrollo digital de las próximas décadas.
🎧 Escuchá la Columna Tecnológica completa con Dante Andres Iturri, desarrollador de software full stack, en La Comunidad Despierta y conocé más detalles sobre la guerra de modelos de inteligencia artificial. 👇





