El histórico fabricante de neumáticos FATE anunció el cierre definitivo de su planta en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, y el despido de sus 920 empleados. La empresa, fundada en 1940, cesará su actividad industrial tras operar durante los últimos meses al 30% de su capacidad.
La decisión marca el final de más de ocho décadas de producción nacional de cubiertas y abre un nuevo frente de conflicto en un sector que ya venía golpeado por la caída del consumo y el aumento de las importaciones.
Cierre definitivo y 920 despidos
La compañía comunicó que cesa la actividad en su planta industrial ubicada en Virreyes. En un mensaje colocado en el exterior del establecimiento, destacó su trayectoria como líder industrial y recordó que fue pionera en el abastecimiento de neumáticos radiales para la industria automotriz local.
También subrayó que fue el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte pesado y que supo consolidar exportaciones hacia Europa, Estados Unidos y distintos países de América Latina.
Sin embargo, los accionistas —entre ellos la familia Madanes Quintanilla y su socio brasileño Vipal— optaron por el cierre y la liquidación antes que por un concurso de acreedores.
Una planta que ya trabajaba al 30%
En los últimos meses, la fábrica funcionaba muy por debajo de su capacidad instalada. Según datos sindicales, la producción había caído de 350 mil neumáticos mensuales a cerca de 150 mil.
Entre los factores que explican la crisis, trabajadores y gremialistas señalan el ingreso masivo de cubiertas importadas, principalmente de origen chino, con precios hasta 40% más bajos que los nacionales. A esto se sumó la pérdida del poder adquisitivo, que llevó a muchos consumidores a postergar el recambio de neumáticos o elegir opciones más económicas.

La reacción del sindicato y la tensión en la planta
El cierre tomó por sorpresa a los trabajadores. Varios empleados relataron que se enteraron cuando ya se dirigían a cumplir su turno. Durante la madrugada, con una dotación mínima en la planta, se habría comunicado el cese de actividades y luego se colocaron candados en los accesos.
Miguel Ricciardulli, integrante del sindicato del neumático, calificó la medida como desleal y antisindical. Sostuvo que la empresa atribuyó la decisión a la imposibilidad de competir frente al volumen de importaciones.
Un grupo de trabajadores permaneció dentro del establecimiento en reclamo por la continuidad laboral, mientras en el lugar se desplegó un importante operativo policial. Según denunciaron, incluso hubo detenciones de dirigentes gremiales en medio de la tensión.
Críticas al Gobierno por la apertura de importaciones
Los empleados despedidos apuntaron directamente contra las políticas económicas nacionales. Denunciaron que la apertura de importaciones permitió el ingreso de millones de neumáticos desde China sin controles suficientes y que eso afectó de manera directa a la producción local.
También vincularon la situación con el debate sobre la reforma laboral y advirtieron que el contexto actual facilita decisiones empresariales de este tipo.
En ese marco, reclamaron organización y solidaridad del resto del movimiento obrero para defender los puestos de trabajo en un escenario que consideran crítico para la industria nacional.

El peso histórico de neumáticos FATE en la industria
Durante más de 80 años, neumáticos FATE fue una de las principales referencias del sector en Argentina. La empresa destacó que generó empleo de calidad, desarrolló proveedores locales y exportó tecnología.
El cierre no solo deja 920 familias sin ingresos directos, sino que impacta en toda la cadena productiva vinculada a la fabricación de cubiertas, desde autopartistas hasta servicios logísticos.
La compañía aseguró que abonará las indemnizaciones correspondientes en los plazos legales. Sin embargo, el conflicto sindical continúa abierto y podría escalar en los próximos días.





