A once años de la histórica movilización que dio origen a Ni Una Menos, Argentina vuelve a enfrentarse a una realidad dolorosa: la violencia de género continúa cobrando vidas. Detrás de cada cifra hay una historia interrumpida, una familia atravesada por el dolor y una comunidad que vuelve a preguntarse qué más falta para evitar nuevas tragedias.
El caso de Agostina Vega que conmocionó al país
La reciente noticia del femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que era intensamente buscada en Córdoba y fue hallada sin vida en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra, volvió a poner el foco sobre una problemática que persiste. Por el hecho hay un detenido, señalado como la última persona que la vio con vida.
Un reclamo que sigue vigente once años después
En diálogo con LV18, Gabriela Sosa, directora ejecutiva de Mumalá, expresó su preocupación por el contexto actual y sostuvo que las mujeres, niñas y diversidades atraviesan condiciones de mayor vulnerabilidad.
“Seguimos levantando el mismo grito que comenzó hace once años, pero hoy lo hacemos en un escenario más difícil”, señaló.

Las cifras que reflejan una realidad alarmante
Según datos difundidos por organizaciones especializadas, entre enero y abril de 2026 se registraron 80 víctimas fatales por violencia de género en Argentina. Desde Mumalá, además, informaron que sus relevamientos contabilizan más de 205 femicidios en lo que va del año.
Ni Una Menos vuelve a las calles
Este 3 de junio habrá movilizaciones en distintos puntos del país. Las organizaciones reclamarán la declaración de la emergencia nacional en violencia de género y políticas públicas que permitan prevenir, asistir y proteger a quienes atraviesan situaciones de violencia.
A once años de aquella primera marcha multitudinaria, el mensaje sigue siendo el mismo: que ninguna mujer, niña o persona de la diversidad pierda la vida por el solo hecho de ser quien es.





