En una nueva columna de “Veterinaria” en el programa “La Fórmula del Día”, el médico veterinario Pablo Noguerol, de Veterinaria San Rafael, habló sobre las enfermedades silenciosas en perros: patologías que avanzan sin dar señales claras y que, cuando se manifiestan, ya están en una etapa complicada. La charla continuó el tema de las cardiopatías, abordado la semana anterior por su colega Matías Aceituno.
El especialista explicó que este tipo de enfermedades son las más comunes dentro de la medicina veterinaria, y que parte del problema es que los animales no pueden expresar lo que sienten. “Generalmente llegan a la veterinaria con una enfermedad ya desarrollada, cuando ya aparecen síntomas. Realmente estamos viendo la punta del iceberg”, señaló Noguerol.
Entre las patologías más habituales, destacó la falla renal crónica. Explicó que el riñón filtra la sangre para eliminar los desechos del cuerpo a través de la orina y que, cuando deja de funcionar bien, esos desechos intoxican el organismo.
El problema, advirtió, es que el riñón tiene gran capacidad de compensar las pérdidas, por lo que los síntomas aparecen recién cuando más del 80% de su funcionalidad está afectada. Además, remarcó que hoy no se cuenta con tecnología para realizar diálisis en perros.
Una señal de alerta que sí puede observarse en casa es el aumento en el consumo de agua y en la cantidad de orina, lo que se conoce como polidipsia y poliuria. Noguerol recomendó prestar atención a cuánto toma la mascota, sobre todo en perros mayores, ya que existe un parámetro normal y superarlo es una alarma.Detectada a tiempo, la enfermedad puede manejarse con medicación y alimentos con proteínas específicas, lo que retrasa el avance del daño. “Hemos detectado en ciertas razas una falla renal temprana a los dos años de edad, y el perro vivió 10 años más con una buena alimentación y el cuidado de los dueños”, contó.
El veterinario también mencionó las enfermedades cardíacas, que muchas veces se confunden con el paso del tiempo: un perro de 11 años que prefiere quedarse en la cucha en lugar de salir a correr puede no estar “grande”, sino tener un problema en el corazón. Entre las enfermedades hormonales, citó el hipotiroidismo y el hiperadrenocorticismo (cuando el organismo produce más cortisol de lo normal). Suelen presentarse en perros con sobrepeso, piel fina y quebradiza y pelo en mal estado, signos que muchos tutores atribuyen a parásitos o a la edad.
Otra patología silenciosa es la enfermedad periodontal. Dientes amarillos, mal aliento o piezas flojas pueden avanzar hasta provocar gingivitis, retracción de encías, pérdida dental e infecciones severas.La principal recomendación fue realizar una revisación anual, que incluya electrocardiograma, ecografía y análisis de sangre. En perros gerontes, de más de 10 años, lo ideal es hacerla cada seis meses.
Noguerol también instó a los tutores a hacer una revisión más profunda durante las caricias cotidianas: observar los dientes, el estado del pelaje y palpar las mamas y las ingles para detectar nódulos o tumores. En ese sentido, aprovechó el mes de concientización sobre la autoexploración mamaria para sugerir hacer lo mismo con las mascotas. “Una atención temprana en tumores, en enfermedad cardíaca o renal resuelve el 80% de los casos. El tiempo para nuestros pacientes es oro”, afirmó.
Finalmente, el profesional dejó un mensaje para quienes sienten culpa al enterarse de una enfermedad avanzada: pidió que los tutores hagan el mejor trabajo posible y comprendan que hay situaciones que no están en sus manos, como el envejecimiento. También los invitó a no sentir vergüenza de consultar, aun cuando consideren que llegan tarde.
Escuchá la columna completa de “Veterinaria” en “La Fórmula del Día”, donde el médico veterinario Pablo Noguerol explicó cómo detectar a tiempo las enfermedades silenciosas en perros 👇





