La peste neumónica volvió a generar interés internacional por recientes episodios investigados en Rusia y Estados Unidos. Es la forma más grave de la peste y puede transmitirse entre personas, aunque existen tratamientos eficaces si se actúa rápidamente.
Peste neumónica: cómo se contagia
La enfermedad es provocada por la bacteria Yersinia pestis. A diferencia de la peste bubónica, que suele transmitirse mediante pulgas infectadas, la variante neumónica puede contagiarse por gotículas respiratorias de una persona enferma, especialmente durante un contacto cercano. También puede aparecer cuando una infección previa alcanza los pulmones.
El contacto con animales infectados también representa un riesgo. Los CDC señalan especialmente a los gatos, que pueden enfermar tras entrar en contacto con roedores infectados y transmitir la bacteria a personas mediante exposición cercana.
Cuáles son los síntomas y por qué preocupa
La peste neumónica puede comenzar con fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, debilidad, tos, dificultad para respirar y dolor en el pecho. El período de incubación puede ser muy corto, incluso de alrededor de un día.
La rapidez es determinante: sin tratamiento, puede resultar mortal. Sin embargo, la OMS destaca que los antibióticos son eficaces y que las posibilidades de recuperación son altas cuando el diagnóstico y el tratamiento se realizan precozmente.
Los episodios mencionados en Siberia y Arizona pusieron nuevamente a la enfermedad bajo la lupa, pero el caso ruso citado por algunos medios, no había sido confirmado oficialmente como peste neumónica al momento de su publicación.





