El interés por los hongos medicinales y la psilocibina crece a nivel mundial y también genera debates en la opinión pública. Para aportar información científica y contextualizada, LV18 dialogó con la Dra. Julieta Noller (MP 13.034), quien explicó qué se sabe hoy desde la investigación médica y cuál es el marco legal vigente en nuestro país.

Dra. Julieta Noller, médica pediatra.
La especialista señaló que los hongos son uno de los organismos más antiguos del planeta, con una enorme capacidad de adaptación.
“Han sobrevivido a múltiples extinciones y eso despierta interés científico, porque los compuestos que producen les permiten interactuar de manera muy particular con otros seres vivos, incluido el ser humano”, explicó.
Uso histórico y respaldo científico
Desde hace siglos, distintas culturas —especialmente en China y Japón— utilizan hongos medicinales como complemento de tratamientos convencionales. En la actualidad, organismos internacionales como el Instituto Nacional del Cáncer investigan el potencial inmunomodulador de ciertas especies, incluso como apoyo en terapias oncológicas.
En este grupo se encuentran los llamados hongos adaptógenos, entre ellos el Reishi, Maitake y Melena de león, que son legales en Argentina y algunos están contemplados dentro del Código Alimentario Argentino. Se los estudia por su posible aporte al sistema inmune, la neuroprotección y la regulación del estrés, siempre como complemento y no como reemplazo de tratamientos médicos.

Psilocibina: investigación y prohibición legal
Otro capítulo distinto es el de los hongos que contienen psilocibina, una sustancia que está siendo investigada en países como Estados Unidos y Canadá para el tratamiento de depresión resistente, ansiedad y estrés postraumático. Según explicó Noller, estos compuestos tienen una estructura molecular similar a la serotonina, lo que permite una interacción directa con receptores cerebrales vinculados al estado de ánimo, la memoria y el aprendizaje.
“Se observan cambios funcionales y estructurales en el cerebro, lo que abre nuevas posibilidades terapéuticas”, indicó.
Sin embargo, aclaró que en Argentina la psilocibina continúa prohibida por la ley de estupefacientes, por lo que no puede utilizarse legalmente en tratamientos médicos.

Reducción de daños y acompañamiento profesional
La entrevista puso el foco en la importancia de un enfoque médico-psicológico y de reducción de daños.
“El problema no es la investigación científica, sino la desinformación y el uso sin acompañamiento. No se trata de trivializar estas sustancias ni de promover consumos irresponsables”, remarcó la médica.
Desde su doble rol como médica y pediatra, Noller explicó que actualmente se trabaja con hongos adaptógenos tanto en adultos como en niños, siempre evaluando indicaciones, contraindicaciones y contextos clínicos específicos.
“Informar con responsabilidad es clave: diferenciar investigación, uso complementario y marco legal vigente protege a las personas y evita riesgos innecesarios”, concluyó.





