La aparición de presos de San Felipe en un streaming volvió a poner en el centro de la escena una problemática que desde hace años genera preocupación: el ingreso y uso de celulares dentro de las cárceles. La difusión del video derivó en una investigación interna para determinar cómo los internos accedieron a los dispositivos y si existieron fallas en los controles penitenciarios.
Un streaming que encendió las alarmas
Las imágenes, difundidas en redes sociales, muestran a internos participando de una transmisión en vivo, un hecho que despertó fuertes cuestionamientos sobre los mecanismos de seguridad en el Complejo Penitenciario San Felipe. El caso es investigado por las autoridades para establecer responsabilidades.

Celulares en cárceles, un problema que persiste
El episodio no es aislado. En los últimos meses, distintos procedimientos permitieron secuestrar teléfonos celulares, chips y otros elementos prohibidos que intentaban ingresar al penal, lo que evidencia que el desafío continúa pese al refuerzo de los controles.
Un debate que vuelve a escena
Más allá de la investigación, el caso reabre la discusión sobre la eficacia de los controles penitenciarios y el riesgo de que dispositivos móviles sean utilizados para cometer delitos o mantener actividades ilegales desde el interior de los establecimientos. La investigación buscará determinar cómo ocurrió el hecho y si hubo complicidades.





