Con el escrutinio aún en curso y un escenario reñido en la categoría de concejales, el espacio del justicialismo realizó un balance positivo de la jornada electoral en San Rafael. En el discurso pronunciado tras conocerse los primeros resultados, se puso el acento en el contundente acompañamiento obtenido en la elección de convencionales para la reforma de la Carta Orgánica, considerada una instancia histórica para el departamento.

En ese marco, se mencionó el protagonismo de Emir Félix y Omar Félix, como figuras centrales de un proceso político que volvió a instalar con fuerza el debate sobre la autonomía municipal y la necesidad de que las decisiones locales se tomen en San Rafael.
Según se expresó durante el mensaje, la diferencia en concejales es mínima —del orden de medio punto— y resta definir alrededor de treinta mesas, aunque el reparto de bancas en el Concejo Deliberante no variaría: serían tres concejales para cada una de las principales fuerzas. En contraste, la elección de convencionales muestra una ventaja más amplia, cercana a los cuatro puntos, lo que consolida al justicialismo como actor principal en la futura redacción de la Carta Orgánica.
El discurso también subrayó el valor del trabajo en barrios y distritos, una estrategia que, según se remarcó, permitió acortar distancias respecto de elecciones anteriores. El contacto directo con los vecinos, la escucha activa y la presencia territorial fueron señalados como factores clave del resultado, por encima de cualquier otra herramienta de comunicación.
Otro de los ejes abordados fue la baja participación electoral, leída como una señal política que interpela a toda la dirigencia. Se reconoció la existencia de desinterés y desencanto en un sector de la ciudadanía y se planteó como desafío recuperar la confianza mediante cercanía, diálogo y gestión cotidiana.
A la espera del cierre definitivo del escrutinio, el justicialismo calificó la elección como un resultado exitoso, especialmente si se tiene en cuenta el punto de partida de la última contienda electoral, y reafirmó su intención de sostener el trabajo territorial como una política permanente de gestión y construcción política.





