El próximo 1° de marzo, la ciudad de San Rafael volverá a ser escenario de uno de los eventos deportivos más emblemáticos y desafiantes del sur mendocino: el Pentatuel, que celebrará su 17ª edición con un recorrido de aproximadamente 150 kilómetros y cinco disciplinas combinadas.
La competencia, que ya es un clásico del calendario deportivo local, reúne a atletas de distintos puntos del país y propone un exigente circuito que integra natación, enduro, kayak, mountain bike y pedestrismo, atravesando algunos de los paisajes naturales más imponentes del departamento.

Matías Bocchia, organizador del Pentatuel
En diálogo con LV18, Matías Bocchia, organizador del Pentatuel, destacó el intenso trabajo previo que implica el armado del evento.
“Estamos en los últimos detalles, con toda la logística ya en marcha, coordinando con fuerzas de seguridad, bomberos y los equipos de cada parque cerrado”, explicó.
Las inscripciones ya cerraron y marcaron un nuevo récord de participación, con más de un centenar de atletas entre categorías individuales y en postas.
“Nunca tuvimos menos corredores que en la edición anterior. La carrera no para de crecer y eso habla del atractivo que tiene el desafío”, señaló Bocchia.
Además del aspecto deportivo, el Pentatuel genera un fuerte impacto turístico y económico en San Rafael. Desde meses antes, la ciudad recibe visitantes que entrenan, se alojan y consumen en comercios vinculados al deporte y al turismo aventura.
“No es solo el día de la carrera, es todo el movimiento previo que se genera”, remarcó el organizador.
El público podrá acompañar a los competidores desde distintos puntos del recorrido, como El Nihuil, Valle Grande, parques cerrados y la llegada final en el Polideportivo N°1. Este año, además, el evento tendrá un costado solidario: quienes asistan y lleven un alimento no perecedero recibirán un número para participar de importantes sorteos, colaborando con organizaciones que trabajan durante todo el año en zonas rurales.
El Pentatuel no solo pone a prueba la resistencia física y mental de los atletas, sino que reafirma su lugar como un evento que une deporte, naturaleza, turismo y solidaridad, consolidando a San Rafael como un destino clave para las competencias de aventura.










